Robert Rabin

Tribuna Invitada

Por Robert Rabin
💬 0

Isla Nena llena de esperanza

Sin disparar un solo tiro, el pueblo de Vieques, con el apoyo del resto de la nación puertorriqueña en el archipiélago y en la diáspora, venció a la fuerza militar más poderosa de la historia. Esa victoria del 1 de mayo de 2003 surgió luego de décadas de lucha en Vieques y después de una campaña masiva de desobediencia civil pacífica a raíz de la muerte de David Sanes Rodríguez el 19 de abril de 1999.

En el Campamento Justicia y Paz, uno de los focos principales de la lucha de 1999-2003, varios letreros advertían los próximos retos: “Victoria con cautela”, “La paz es más que el cese del bombardeo”, “Desmilitarización, descontaminación, devolución y desarrollo”.

Esa enorme victoria que pertenece a todo el pueblo puertorriqueño, fue también el inició de otras batallas todavía inconclusas: el rescate de las tierras expropiadas, la limpieza de los terrenos y un desarrollo cónsono con las necesidades de la comunidad viequense.

La desaparición de los grupos comunitarios de lucha en Vieques a pocos años del cese de las prácticas militares, permitió que los políticos volvieran a controlar los temas críticos: limpieza, tierras, desarrollo, salud. También dificultó la continuación de los trabajos solidarios de la gente y los grupos de la Isla Grande.

Vieques venció a la Marina pero otras fuerzas – esta vez económicas – podrían resultar aún más poderosas y dañinas: el capital estadounidense, la especulación, el desplazamiento y la sustitución poblacional.

Decenas de [email protected] boricuas en el desarrollo sostenible trabajaron con nuestra gente para generar “la propuesta junto a la protesta”: las Guías para el Desarrollo Sustentable de Vieques. Sin embargo, los alcaldes viequenses y el gobierno central siguen atados a las prácticas tradicionales de desarrollo controladas por las maquinarias partidistas y sus amigos inversionistas.

En ese proceso, Vieques pierde la oportunidad de ser un modelo de desarrollo comunitario/sostenible. Y cada día el proceso de gentrificación amenaza más y más la existencia misma de una cultural y una comunidad viequense.

Pero como siempre, hay esperanza. Varios proyectos comunitarios apuntan a las capacidades de nuestra gente para resolver problemas y crear espacios de voluntad colectiva. Vieques en rescate, en apoyo a los pacientes de cáncer; Incubadora Microempresa Bieke, impulsando el empresarismo social y los negocios viequenses; Radio Vieques, emisora comunitaria por la justicia y la paz; La finca conciencia, proyecto agro-ecológico; Vidas Viequenses Valen, por la limpieza de los antiguos terrenos militares; El panal, mujeres activistas por el bienestar en la Isla Nena; múltiples esfuerzos para mejorar el transporte marítimo, en defensa de los recursos culturales, la educación y la niñez.

Es crucial en Vieques una nueva generación de liderato capaz de hilvanar con estos esfuerzos una energía común y crear una economíajusta y amorosa. A pesar de las crisis sobrecrisis que vive la nación puertorriqueña y que se manifiestan violentamente en esta colonia de la colonia, jamás perderemos la esperanza. Y sabemos que en la Isla Grande esperan nuestro llamado. Porque Vieques es Puerto Rico y Puerto Rico es Vieques.

Otras columnas de Robert Rabin

💬Ver 0 comentarios