Julia Keleher

Tribuna Invitada

Por Julia Keleher
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Julia Keleher: "Aquí me quedo"

La decisión de aceptar el puesto de secretaria de Educación y hacerme responsable de reestructurar el sistema de enseñanza pública en Puerto Rico no fue fácil. Al principio, honestamente, no podía creer que el Gobierno me llamara para que ejercer el cargo. No me lo esperaba. Además, en un principio, no lo veía posible dentro de lo que era mi vida en Washington. Pero claro, por otro lado deseaba continuar apoyando a Puerto Rico y tratando de conseguir algo mejor para los niños.

Para repasar un poco mi historia, empecé a trabajar con Puerto Rico en el 2007. Durante los últimos nueve años colaboré y apoyé a varias personas a quienes les tengo mucho respeto y dieron lo mejor para el Departamento. A veces tuvimos éxito y logramos algunos cambios positivos y, como pasa con todo en la vida, en otros momentos la burocracia impedía lograr más.

De esta forma, entendí que todas las decisiones que había tomado en mi vida, como aprender español, servir de enlace entre maestros y padres latinos en el estado de Filadelfia, conocer el sistema, trabajar con educadores locales y todas las demás experiencias laborales, ocurrieron para darme la oportunidad de enfrentar el gran reto de establecer mi propia empresa. Sin dudas, ese paso fue el resultado de todas mis vivencias, incluyendo las relacionadas a Puerto Rico.

Por lo anterior, cuando me ofrecieron dirigir Educación, sentí que tenía la responsabilidad de devolverle a esta Isla todo lo que me había dado. Entendí que, si toda esa labor que había realizado en la Isla me benefició tanto, ahora me tocaba a mí apoyar a Puerto Rico en todo lo que estuviera a mi alcance. Es decir, al final, me di cuenta que, por las razones que fuesen, casualidades o causalidades de la vida, era mi turno de intentar sacar adelante la educación en Puerto Rico.

Ahora, al reflexionar sobre lo ocurrido durante esos años, me siento muy orgullosa de no haberme “quitado”. Nunca perdí la esperanza de que era posible conseguir algo mejor para el Sistema y, según pasaban los años, me fui sintiendo más comprometida con seguir dedicándoles una parte de mi vida a los niños puertorriqueños.

Soy fiel creyente de que recibimos para tener la oportunidad de devolver, en su justa perspectiva y, a veces es necesario dar más. Por esto, pensé que ahora no debía aceptar más de lo que representaba el contrato que tuve antes, aun sabiendo que dirigir el sistema educativo de Puerto Rico sería mucho más difícil que mis anteriores retos. También sentí que era lo correcto equiparar la remuneración con lo que sería el pago de dirigir un sistema del tamaño del de Puerto Rico en Estados Unidos, a pesar de que conocía de primera mano que aquí sería mucho más difícil hacerlo por los problemas existentes.

Al mismo tiempo, resultó muy fuerte tener que vender mi compañía, dejar mi casa, dejar atrás toda una vida construida con muchos sacrificios. Llegué con una maleta, sin la seguridad de que sería confirmada, ni de cómo sería finalmente compensada. Como es normal, invertí en establecerme y todo lo que eso conlleva. Son pocos los minutos que tengo para hablar con mi familia o amistades. Pero les garantizo que jamás me arrepentiré del paso que di porque siento que este gran esfuerzo beneficiará a muchos niños y al Departamento. Y eso es lo justo también, por lo menos para mí.

Repito, la decisión está tomada y desde el mismo momento en que llegué. Y no la voy a cambiar. No pienso irme de esta Isla hasta que tengamos el sistema de educación que todos queremos, que el futuro de Puerto Rico brille. Aquí me quedo hasta que los niños se sientan orgullosos de su escuela, hasta que sueñen cada día con lo que quieren ser, con todo lo que pueden aportar a su Tierra, con toda la alegría y la fama que sean capaces de alcanzar, con todos los descubrimientos que logren hacer para aliviar los males del mundo.

En fin, para mí el contrato es lo de menos. Lo más fácil hubiese sido decir “no”, quedarme donde estaba trabajando los contratos provenientes de varias partes de Estados Unidos y ganando más del doble de lo que recibiré aquí con más responsabilidades que cualquier otro secretario de Educación. Pero decidí entregarme al reto; comprometerme con todos ustedes hasta que esto se convierte en un sistema real y verdaderamente efectivo para el País. #Todoporlosniños. #Comprometida.

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