Rafelli González Cotto

Punto de Vista

Por Rafelli González Cotto
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Justicia injustificada en contra de la transparencia

El más reciente obstáculo para impedir la divulgación de información pública fue lanzado por la secretaria del Departamento de Justicia, Denisse Longo Quiñones, una funcionaria que pretende no solo esquivar un estado de derecho ampliamente reconocido y validado en favor de la transparencia en la gestión gubernamental, sino que con sus actos pretende violentar las disposiciones de la Ley de Transparencia y Procedimiento Expedito para el Acceso a la Información Pública.

Más que cualquier otro jefe de agencia, la licenciada Longo Quiñones debe conocer que cualquier orden que se dicte al amparo de una ley no puede eliminar derechos ni suplantar el criterio de la Asamblea Legislativa por el suyo.   La intención legislativa fue clara: que todo ciudadano reciba el contenido de la información pública solicitada en un máximo de 10 días laborables, no una mera respuesta a su formulario de solicitud que podría tardar 20 días sin garantía alguna de que recibirá el documento que le pertenece.

Como experta en Derecho, debe saber además que el nombre no hace la cosa. Bajo el pretexto de una “carta circular”, la titular de Justicia creó un reglamento en clara violación a la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme, toda vez que cualquier norma de aplicación general que ejecute o interprete una ley debe cumplir con unos requisitos muy claros y definidos antes de que se pueda ejecutar, pues el contenido del documento afecta los derechos de los ciudadanos a los que juró defender. 

Por último, la funcionaria no debe tener duda alguna de que sus actuaciones solo pueden afectar la operación del Departamento de Justicia. Pretender que la “carta circular” que suscribe sea extensiva a toda agencia que no haya adoptado un reglamento sobre el manejo de los pedidos de información pública es, en su caso, usurpar la autoridad que poseen todos los demás jefes de agencia de la Rama Ejecutiva.

Secretaria, no realice un trabajo ajeno mientras se cuestiona si está haciendo bien el suyo. La confianza en las instituciones continúa desmoronándose mientras el país la observa con coraje e indignación.


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