Vilma Calderón

Tribuna Invitada

Por Vilma Calderón
💬 0

La alimentación durante una emergencia

Ante el paso de Irma cerca de nuestra isla, es necesario repasar algunas recomendaciones claves durante una emergencia a causa de un huracán.

Aunque hoy muchas personas tienen generadores de electricidad y se les hará más fácil el continuar con sus hábitos de alimentación regulares, la realidad es que la mayor parte de la población no disfruta de este beneficio.

La ausencia de luz eléctrica durante una emergencia, hará que se altere la vida diaria, muy en particular la disponibilidad, la selección y preparación de alimentos. Las siguientes recomendaciones van dirigidas a ayudarles a mantener una mejor nutrición dentro de las posibles limitaciones.

1.         Reduzca durante estos meses la compra de alimentos que requieran refrigeración como: la leche fresca, los quesos, los huevos, las carnes, los cortes fríos (jamón, bologna) y otros.

2.         Si tiene en estos momentos carne o pescado en el congelador, trate de cocinarlos lo antes posible antes de que se vaya la energía eléctrica. Guarde las porciones que le sobren en la nevera, las mismas duran por 3 días si se mantienen refrigeradas. 

3.         Substituya la leche fresca por leche en polvo para que pueda preparar pequeñas porciones de acuerdo al agua potable que tenga y a la cantidad que necesite. También puede utilizar leche UHT que puede almacenar sin refrigeración. Luego de abrir el empaque, esta leche sí necesita estar en nevera. Puede comprar leche de vaca, pero también de almendras, papa, arroz y coco.

4.         Si tiene estufa de gas puede preparar arroz y habichuelas ya que siempre son económicos y saludables. No tiene que añadir carnes para tener una alimentación saludable. La combinación del arroz con los granos aporta proteína completa por lo que se puede prescindir de la carne.

5.         Si como quiera desea incluir proteína animal, olvídese de las salchichas y el “corned beef”  y tenga una variedad de carnes y pescados enlatados que sean menos nocivos a la salud. Actualmente, se consigue el pollo bajo en grasas, el salmón “wild caught” ,  las sardinas y otros.  Si va a comprar atún, minimice su consumo ya que es uno de los peces que está más contaminado con mercurio.

6.         Recuerde que los sobrantes, luego de dos horas a temperatura ambiente requieren de refrigeración para evitar la contaminación con bacterias.

7.         Adquiera frutas enlatadas y frescas que no necesiten estar en nevera y que no tengan que lavarse para ser consumidas, como por ejemplo: chinas, toronjas, guineos maduros, mangó, papaya y otros. Si tiene agua y la misma es potable, entonces puede incluir otras frutas que necesiten lavarse y requieran un mínimo de refrigeración.

8.         No olvide incluir en su alacena algunos tipos de vegetales enlatados como las habichuelas tiernas, los espárragos, los vegetales mixtos y otros. En circunstancias normales debemos preferir los vegetales frescos o congelados, pero durante una emergencia el poder consumir vegetales, aunque sean enlatados, le ayudará a obtener una nutrición más completa y balanceada.

9.         Si tiene agua y estufa de gas, sepa que hervir viandas (plátanos, guineos, papas, yautías y otras) puede ser una alternativa de comida muy saludable y fácil de preparar ya que sólo requiere de agua y una pizca de sal.

10.       Tenga disponible el pan, las galletas y los cereales listos para comer. Estos alimentos, no sólo los podremos incluir como desayunos, sino también como alguna comida ligera o merienda. Prefiera los que son orgánicos y sin azúcar añadida que son más saludables para todos en la familia pero también para que si algún miembro tiene diabetes o hipoglucemia igualmente los pueda consumir.

11.       Si usted o alguna persona de su familia requiere de una dieta especial, recuerde que necesita seguir del modo más regular posible las comidas y meriendas requeridas. Sin embargo, no se desespere o frustre si no puede hacer su dieta de forma estricta todos los días. Trate de ser flexible consigo mismo(a) y dentro de las alternativas de alimentos que tenga disponible, trate siempre de hacer la mejor selección. Una vez pase la emergencia, podrá volver  a seguir su dieta de una forma más consistente.

12.       Si tiene hielo o puede conseguir el mismo, considere adquirir alimentos perecederos. Sin embargo, recuerde que el hielo no es indispensable para pasar un período de crisis. Es mejor saber cómo alimentarse sin productos que requieran refrigeración y modificar el paladar aprendiendo a tomar el agua y otras bebidas a temperatura ambiente.

Otras columnas de Vilma Calderón

💬Ver 0 comentarios