Luis Toro Goyco

Tribuna Invitada

Por Luis Toro Goyco
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La Alternativa Boricua

Nuestro pueblo está dividido en cuanto a la preferencia de estatus en tres sectores: uno llamado autonomista favorece el estatus actual “mejorado”, otro la anexión y un tercero la soberanía. Ninguno cuenta con la mayoría. Es discutible cuál es numéricamente mayor.

Recientemente, el secretario de Justicia de los Estados Unidos, Jeff Sessions, expresó que el Estado Libre Asociado mejorado no está disponible en el sistema constitucional americano. Tampoco es considerado una fórmula descolonizadora en el derecho internacional. La anexión y la soberanía están disponibles en el sistema constitucional americano, pero la anexión no es considerada una fórmula descolonizadora en el derecho internacional.

Puerto Rico ha vivido durante los últimos sesenta y cinco años bajo el régimen de la Ley 600 de 1950, que le autorizó a aprobar una constitución en 1952. El año pasado, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos resolvió en Pueblo vs. Sánchez Valle que dicha autorización no cambió la relación política existente entre estas dos naciones desde que Estados Unidos lo invadió en 1898. En conclusión, Puerto Rico ha vivido bajo el régimen actual desde 1898.

El sector autonomista fue el mayor desde 1952 hasta el plebiscito de noviembre de 2012, en que se convirtió en el menor numéricamente. En ese plebiscito la anexión obtuvo el 44.4 % de los votos, la soberanía (independencia y ELA soberano) alrededor del 28% y el autonomista alrededor de 26% (los que depositaron la papeleta de votación en blanco siguiendo instrucciones del Partido Popular Democrático). Los resultados de ese plebiscito en comparación con los de 1998 demuestran un declive de cerca de un 2% en el voto anexionista, un declive de alrededor de 23% en el  estadolibrista y un aumento de cerca de 23% en el soberanista. 

En el plebiscito de 2017 el voto anexionista continuó su declive, se redujo a cerca de 22%. Del desgaste del PPD podemos deducir que el autonomismo ha seguido igual camino mientras el apoyo soberanista con su empuje en la primera parte de la campaña del plebiscito de 2017 y en el boicot al mismo demostró ser la única fuerza en ascenso.

A pesar del declive sufrido por el anexionismo, el triunfo de Partido Nuevo Progresista en las elecciones de 2016 le ha permitido a su liderato articular una ofensiva propagandística tanto en Puerto Rico como en los Estados Unidos montada sobre: (1) la radicación de un proyecto de admisión  en el Congreso de Estados Unidos; (2) el nombramiento de un grupo de cabilderos estilo Plan Tenesí; (3) la mayoría de 97% del 23% de los votos emitidos obtenida por la anexión  en el plebiscito reciente; y (4) una campaña de mentiras sobre alegadas ventajas de la estadidad y de miedos sobre la soberanía.

Los golpes de Pueblo v. Sánchez Valle, PROMESA y la derrota en las elecciones de 2016 no le han permitido al PPD responder a la ofensiva anexionista. Ahora mismo este lucha por su supervivencia y no es previsible que pueda articular respuesta alguna si sobrevive.   

Anticipando que la comisionada residente, Jenniffer González, radicara en el Congreso un proyecto de admisión que obstruyera cualquier gestión descolonizadora que pudiéramos estimular en Washington y como contrapeso al mismo, el Frente Amplio Pro Asamblea Constitucional de Estatus (FAACE) revisó, actualizó e hizo gestiones para radicar en dicho cuerpo un proyecto para la transferencia de poderes a una Asamblea Constitucional de Estatus del pueblo puertorriqueño compuesta por representantes de esas tres fórmulas, que había radicado el congresista Ronald Dellums a mediados de la década de 1980. El FAACE continúa haciendo gestiones para radicar dicho proyecto.      

El nombramiento de los cabilderos del PNP me hizo recordar la reunión celebrada el 4 de febrero de 2015 a la que la Convergencia Nacional Boricua (CONABO) convocó a un sector importante del soberanismo boricua para discutir cuál debería ser la respuesta si se producía alguno de los escenarios que se perfilaban en nuestro panorama político y particularmente este que estamos viviendo en este momento. La conclusión unánime fue que debíamos promover una Asamblea Constitucional de Estatus (ACE), en la que concurrieran representantes de las tres alternativas unidos como una sola voz a exigirle a Estados Unidos la descolonización de nuestra patria. En julio de ese año, representantes de esas tres alternativas y de organizaciones de toda índole y personalidades públicas anunciaron a nuestro pueblo la constitución del FAACE. Este ha estado realizando un excelente trabajo de orientación sobre la ACE en todo Puerto Rico. Esa es la alternativa procesal boricua a la caricatura de Plan Tenesí anexionista, en la que ni tan siquiera los cabilderos fueron electos por el pueblo.  

La Alternativa Boricua sustantiva consiste en un intenso trabajo de explicación a nuestro pueblo aquí y en la diáspora de las ventajas de las alternativas descolonizadoras de soberanía sobre la anexión ilustrada mediante la presentación de un nuevo proyecto político-económico, plasmado en un modelo de constitución que reafirme los derechos adquiridos, un plan de desarrollo económico y un proyecto de tratado para regular las relaciones político-económicas soberanas entre Estados Unidos y nosotros.  

El talento para desarrollar esa alternativa nos sobra. Ya por lo menos cuatro boricuas han preparado proyectos de tratado para una relación soberana con Estados Unidos, contamos con  constitucionalistas y economistas de prestigio mundial que pueden guiar a nuestro pueblo en los procesos de preparación y aprobación de esos proyectos.      

Es hora de construir el instrumento que nos facilite aunar esos esfuerzos. Contamos con ricas experiencias que nos ayudarán en la construcción del mismo. El proceso para liberar a Vieques, las huelgas universitarias, los esfuerzos sindicales y el Junte Soberanista son solo algunos ejemplos de las mismas. Evaluar cuidadosamente cada una de ellas, especialmente esta última, extraer de ellas las lecciones que aparejan, corregir las fallas y adaptar experiencias de países hermanos de América nos facilitará dicha tarea.

Se necesita mucho sacrificio y tolerancia, pero en esas estamos y somos la esperanza.      

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lunes, 31 de julio de 2017

La Alternativa Boricua

Luis Toro Goyco, portavoz de Convergencia Nacional Boricua, expresa que la Alternativa Boricua es un trabajo de explicación al pueblo de Puerto Rico y su diáspora de las ventajas de las opciones descolonizadoras de soberanía

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