Irene Garzón Fernández

DE PRIMERA MANO

Por Irene Garzón Fernández
💬 0

La CEE con nuevo presidente pero sin reformas

La designación de Juan Ernesto Dávila Rivera como presidente de la Comisión Estatal de Elecciones trae nuevamente a la palestra la necesidad de reevaluar el costoso e inoperante organismo electoral en un país quebrado y que arrastra una deuda pública que ronda los $70,000 millones.

La CEE, considerada por muchos como un elefante blanco en medio de la sala, debería tener una operación limitada al año electoral. Ello significaría no solamente ahorros al erario, sino que acabaría con el batatal de los partidos políticos inscritos, refugiado en el organismo electoral, cobrando pero sin tarea productiva para el pueblo.

Sobre el nombramiento de Dávila Rivera, llama la atención que, además de encomendarle presidir la CEE, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares le extendió un nombramiento de juez superior, lo que le garantiza una permanencia de por lo menos otros 12 años en el servicio público.

La presidencia de la CEE ha sido ocupada mayormente por jueces en funciones o exjueces, aunque la ley no lo establece así.

El nombramiento de Dávila Rivera, que requerirá la confirmación de la Cámara de Representantes y del Senado debido a que no hubo consenso entre los comisionados electorales de los tres partidos representados en la CEE, surge luego del escándalo del “chat electoral” que le costó la presidencia del organismo a Rafael Ramos Sáenz menos de un mes después de su designación.

Ya los partidos de oposición, a través de sus respectivos comisionados electorales, el popular Miguel A. Ríos Torres y la independentista María de Lourdes Santiago, han expresado reservas sobre el nominado, que ha sido alabado por la comisionada penepé, Norma Burgos.

El problema que enfrenta el gobernador Rosselló Nevares con la designación es, precisamente, la permanencia de Burgos como comisionada electoral del Partido Nuevo Progresista a pesar de sus diferencias públicas con el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz.

Burgos fue la responsable de la renuncia de María Dolores “Lolin” Santiago como primera vicepresidenta de la CEE en representación del PNP. Santiago, con una trayectoria y experiencia amplias en el campo electoral, había sido la comisionada alterna cuando Rivera Schatz se desempeñó como comisionado electoral de la Palma.

La postura que se le atribuye a Rivera Schatz es la de que no dará paso en el Senado a nombramiento alguno para presidir la CEE mientras Burgos permanezca como comisionada electoral de su partido. Antes de Dávila Rivera, el gobernador propuso para la presidencia al veterano Ramón Bauzá, quien tampoco consiguió el consenso de los comisionados, pero no llegó a formalizar la designación ante la Legislatura.

Contrario a otros presidentes de la CEE, Dávila Rivera está claramente identificado con el PNP debido a que llega procedente del Tribunal Supremo, cuya mayoría nombrada por gobernadores penepés lo escogió el año pasado como secretario sin tomar en cuenta el parecer de la jueza presidenta Maite Oronoz, designada por el popular Alejandro García Padilla.

La estructura partidista ha convertido a la CEE, especialmente en años recientes, en un barril sin fondo y un ente improductivo para los ciudadanos que son, en última instancia, los que financian el actual monstruo electoral de tres cabezas.

En el año electoral de 2012 se gastaron $75 millones en diversos procesos, incluyendo los comicios generales, las primarias locales y las presidenciales, mientras que cuatro años después, el costo de estos procesos se estimó en más de $100 millones en fondos públicos, una cifra chocante para un país empobrecido, más aún tras el paso del huracán María.

Otras columnas de Irene Garzón Fernández

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Ramos Sáenz: delito serio, castigo leve

Irene Garzón Fernández declara que lo ocurrido en el caso de Ramos Sáenz envía el mensaje de que trastear con el sistema electoral no tiene consecuencias para los perpetradores

lunes, 9 de septiembre de 2019

Hay que castigar el delito

Irene Garzón expone que las protestas de julio buscaban provocar cambios y exigir cuentas a quienes traicionaron la confianza ciudadana. Subraya que todo crimen debe tener consecuencias

viernes, 30 de agosto de 2019

De huracanes y presidentes

En lugar de vientos huracanados, lo que azotó al país fue una lluvia de tuits ofensivos del presidente de Estados Unidos, que aprovechó la amenaza de Dorian para lanzar acusaciones de corrupción a diestra y siniestra

lunes, 26 de agosto de 2019

Reformar la reforma electoral

La periodista Irene Garzón advierte sobre la importancia de combatir una reforma electoral que intente vulnerar los derechos individuales y colectivos que hacen valer la voluntad democrática de los ciudadanos

💬Ver 0 comentarios