Miriam Montes

Tribuna Invitada

Por Miriam Montes
💬 0

La Deseada, María e Isabel

Tuvimos que detenernos a tomar fotos. No sé si llamarlo un altar, una manifestación de nuestra imaginería popular, o el deseo irrefrenable de expresar la provocación de María. La provocación… esa cosa, buena o mala, que el huracán desnudó. Rumbo al barrio La deseada, en Utuado, el espacio de expresión creativa a la orilla de la carretera sirvió de contraste con el destrozo sufrido por uno de los pueblos más bellos del interior de la isla.

Observé figuras hechas con materiales reciclados; llantas de automóviles pintadas de colores vivos; una escena jíbara que convivía con un nacimiento del niño Jesús y a la vez con  Santa Clós y compañía; guirnaldas hechas de latas de coca cola; banderas de Puerto Rico, ese ícono que ahora parece afirmar: “¡Vamos pa’lante, Puerto Rico!”. Y los mensajes, sobre pedazos de madera, para expresar lo que no se quiso callar.

“Fam Ortiz está agradecida con la ayuda brindada. ¡Dios les bendiga!” “Sonríe, que todos sepan que hoy eres más fuerte que ayer”. “No importa lo fuerte que seamos todos en algún momento necesitamos un abrazo”. “No sé qué será de mi futuro pero lo que sí sé (es) que Dios lo tiene en sus manos”. Y otros.

Advertí avisos, en aerosol, sobre las ruinas de varias residencias: “Estoy en la casa de atrás”.

Imaginé a La deseada inaccesible e incomunicada, con el horror de morir sepultada en el lodo. La pensé arrojada, como si ante la furia huracanada la opción fuera vestirse de coraje y echar a andar. Desde cero. No, desde la demolición. Y lo que el corazón requiere para retomar la felicidad.

Entonces pensé en Isabel.  

Isabel es una niña adorable de cinco años. Yo me invento (porque me parece obvio) que es la deseada de sus padres. Posee la hipersensibilidad de los niños que responden de maneras intensas a los insumos de su medioambiente. Isabel tiene el don de expresarse con un lenguaje rico; y cuando lo hace, echa a volar su alma. Tiene la capacidad de advertir la tristeza, de proteger al frágil, y de decir “te amo”. Pinta a los osos de multicolores, en vez de marrón.

Isabel se sumó a la brigada que llevaba suministros y abrazos al barrio La deseada. A su corta edad conoce la violencia del huracán. Ha visto juguetes infantiles barranco abajo. Ha caminado por el fango. De la mano de su madre, ha transitado por las vías alternas que se crearon tras el derrumbe de calles y puentes. Sabe lo que son montañas magníficas y casas sin techos. Sabe que hay gente que vive donde los carros como el de su papá no pueden subir. Desde su asiento protector, ha jugado veo veo mientras engulle galletas saladas (para combatir el mareo). Dos horas. Y luego, llegar a algún lugar inhóspito y compartir con familias desconocidas.

“Disculpe”, le digo a la mujer que espera en su automóvil, imposibilitada de avanzar por la estrecha calle, mientras dos jóvenes sudorosos caminan jalda arriba con cajas de agua sobre sus hombros. Entonces la mujer responde, “No te apures, mamita, yo sé lo que están haciendo”, y por sus ojos se chorrean un millón de gracias.

Ella no lo sabe, pero es una larga cadena de solidaridades.

Isabel crecerá. Creo que no olvidará La deseada ni a María. Pienso que inventará un altar con palabras que tengan la letrecita “eme” de montaña; que escogerá tonalidades azules para los barrancos y amarillo para el lago plácido. Y que dibujará  ? apuesto que sí ?  niños de todos los tamaños, con las manos agarradas. Algunos, con caras tristes; otros, alegres.

Otras columnas de Miriam Montes

jueves, 15 de febrero de 2018

Nelson Canals tras el huracán y el olvido

La escritora Miriam Montes Mock describe la devastación causada por el huracán María en Puerto Rico, a la luz de su visita a un defensor de los desvalidos

miércoles, 17 de enero de 2018

“Adiós, poeta de mi alma”

Miriam Montes Mock reflexiona sobre el amor infinito de los padres a los hijos que crecen, vuelan y se marchan, a veces de forma inesperada. El texto es un tributo a Hiram Sánchez Barreto, ultimado el pasado 7 de enero

martes, 2 de enero de 2018

Ciales, pueblo de los valerosos

La escritora Miriam Montes Mock relata el heroísmo desinteresado de los que asisten a comunidades damnificadas en el pueblo montañoso

💬Ver 0 comentarios