Fernando Cabanillas

Tribuna Invitada

Por Fernando Cabanillas
💬 0

La Dieta del Delfín

“Puerto Rico es una isla rodeada por agua… mucha, mucha agua”.

Quizás esta descripción de Puerto Rico hecha por el presidente Trump no sea ni la mejor ni la más inteligente, pero a juzgar por un vídeo que circula en las redes, puede que esa “mucha agua” sea nuestra salvación. Me refiero al vídeo “Misterios Ocultos Tv. El agua de mar lo cura todo”.

Está muy bien realizado desde el punto de vista técnico y nos presenta unas vistas marinas preciosas. Además, a mí me pareció muy entretenido y me reí muchísimo. En fin, es muy divertido y bastante convincente. No estoy exagerando. Desde que lo publicaron en julio de 2017, unas 299,028 personas lo han visto y ha gustado mucho. Me lo recomendó una paciente, una persona inteligente y educada, que me lo envió por email para que le corroborara si lo que exponen acerca del cáncer es correcto.

¿De qué trata el vídeo? Está basado en “La dieta del delfín”, un libro escrito por el Dr. Ángel Gracia Rodrigo, veterinario aragonés de 87 años que se ha dedicado a investigar los beneficios del agua de mar en los seres humanos. Este doctor descubrió que se puede bajar de peso tomando un litro de agua de mar diariamente. 

Según afirma el autor, esto “produce una mejora del tránsito intestinal y una reducción del hambre”, lo cual no dudo en absoluto. Después de unos pocos vasos, el tránsito intestinal de cualquier persona se aceleraría hasta terminar en diarreas y vómitos que ciertamente le quitarían el hambre. Todo esto desembocaría en una deshidratación seria. La persona acabaría seca y arrugada... sin duda con unas cuantas libras de menos. No obstante, el Dr. Gracia nos dice que ha “naufragado voluntariamente” en dos ocasiones, para demostrar que se puede sobrevivir tomando solo y exclusivamente agua de mar. Estas ideas se basan en la antigua teoría de un francés llamado René Quinton.

Pero la suerte de unos gitanos fue muy diferente a la del naufragio del Dr. Gracia. Durante la Segunda Guerra mundial, un científico nazi llamado Hans Eppinger decidió realizar un experimento con 90 prisioneros gitanos con el fin de confirmar esa teoría. Por alrededor de dos semanas los alimentó exclusivamente con agua de mar. La deshidratación que sufrieron fue tan espantosa que se arrojaban al suelo para lamer las pocas gotas de agua después que los trabajadores de la prisión terminaban de limpiar el piso. Antes de concluir el experimento la mayoría había muerto convulsando y alucinando.

Pero volvamos al libro. Este trata de una dieta fundamentada en la estupenda salud de los delfines, que según el Dr. Gracia, no se enferman ni desarrollan infecciones. La lógica le dijo a este veterinario que eso se debe a las propiedades beneficiosas del agua de mar. Él le da crédito por estas ideas al ya mencionado René Quinton, quien a su vez, hace más de 100 años, le dio crédito a Platón, Eurípides e Hipócrates. Cinco siglos antes de Cristo ya ellos habían descubierto esas presuntas propiedades del agua de mar. Claro, por los siglos de los siglos los médicos, junto con la industria farmacéutica, mantuvimos todo esto callado… pero ahora nos sacaron del closet corriéndole el velo a nuestra “conspiración”.

Por su parte, el vídeo “El agua de mar lo cura todo” cita algunos datos “dramáticos”. Por ejemplo, en 1897 a un perro realengo que estaba enfermo le quitaron toda la sangre y se la sustituyeron por agua de mar. El perro se curó… de qué enfermedad se curó, no lo dicen, pero esto les llevó a concluir que una infusión de agua de mar no solo cura, sino que puede sustituir las transfusiones de sangre, evitando las reacciones y el peligro que representan estas. Genial, ¿no?

También aprendí que el agua de mar es un “gran tratamiento” para el cáncer. ¿Como funciona para combatir el cáncer? Pues según este vídeo, el pH del agua de mar es 8.5, y esa alcalinidad se supone que mate el cáncer... Nuevamente la desacreditada teoría de la acidez y la alcalinidad.

Nos cuentan que en Colombia se llevó a cabo un estudio en el cual dividieron a 164 niños en dos grupos. A la mitad le administraron agua de mar, y a la otra no. Después de varios meses, los que recibieron agua de mar crecieron mucho más que los otros. Se me hace difícil entender estos resultados porque de niño, aprendiendo a nadar, muchas veces yo tragué agua por un tubo y siete llaves, pero con todo y eso no crecí gran cosa. Aunque ya se me hizo tarde para crecer, no obstante sigo buscando enloquecidamente en la literatura médica ese célebre estudio y no logro hallar dónde lo publicaron.

Pero aparte de ese vídeo, en el internet también nos topamos con otras maravillas del agua de mar. Ahí aprendí que “cancela la fecha de expiración de los pacientes con cáncer terminal”. Difícilmente podemos encontrar otra forma más poética y científica para expresar su eficacia. Eso entraría en la categoría tanto del Premio Nobel de Medicina como el de Literatura.

También me enteré de que venden botellas de agua proveniente del océano profundo. Las pueden comprar por el precio de $33.50 por una botellita. Es muy popular en Japón, donde los japoneses flacos la usan para ganar peso. Pero esperen, ¿no nos habían dicho que el agua de mar era buena para bajar de peso? Será que cuando proviene del océano profundo tiene el efecto contrario.

Aprendí también que el agua de mar cura más de 76 enfermedades. No tengo espacio para discutir todas esas enfermedades, pero hay una que me llamó la atención: el asma. Dicen que, durante un ataque de asma, los enfermos se sienten como un pez fuera del agua. Entonces tendría lógica que los asmáticos se curen con agua de mar.

Después de escuchar tantos contrasentidos, hacia el final del vídeo comencé a preocuparme por los pacientes de cáncer que puedan creer que algo tan simple les pueda curar como por arte de magia. Entonces empecé a sentirme enfermo del estómago. En ese momento hubiese querido ser un delfín para no enfermarme. Pero no creo que eso me ayudaría, porque lamentablemente descubrí que tampoco es cierto que los peces de agua salada no se enfermen. De hecho, en los delfines se han encontrado cantidad de diferentes infecciones y virus, entre ellas 40 diferentes tipos de papiloma, parecidos a los que causan cáncer del cuello de la matriz en las mujeres. Lo curioso es que estos virus de papiloma infectan a esos animales, pero no les provocan cáncer. ¿Cómo es posible? Esto es un tema fascinante para un proyecto de investigación. 

Estos animalitos adorables valen lo que pesan en oro… pero, en fin,  la “dieta del delfín” no vale ni lo que pesa en agua.



Otras columnas de Fernando Cabanillas

domingo, 11 de noviembre de 2018

¿Vale la pena comer alimentos orgánicos?

El doctor Fernando Cabanillas argumenta sobre los productos orgánicos y las probabilidades de que sirvan para evitar que una persona pueda o no padecer cáncer

domingo, 14 de octubre de 2018

Kryptonita contra el cáncer

El oncólogo Fernando Cabanillas señala que no hay la más mínima pizca de evidencia científica para apoyar que la fórmula del limón con bicarbonato pueda prevenir, y mucho menos tratar, el cáncer

💬Ver 0 comentarios