Xiomara Feliberty Casiano.
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La historia de un monumento

Un cuento de Eduardo Galeano relata que un escultor tuvo la encomienda de esculpir una estatua para una plaza de la ciudad. Los niños asombrados se acercaban al lugar para ver cómo una gran piedra de granito se convertía en un caballo. Cuando la obra fue terminada, un niño —“con los ojos muy abiertos”— se acercó al artista y le preguntó: “¿Cómo sabías que adentro de aquella piedra había un caballo?”

El niño, por supuesto, ignoraba que el trabajo fue por encargo.

Cuando discutía el cuento con mis estudiantes, hablábamos de Aristóteles, de la capacidad de transformación y, por último, de la belleza del arte. También aludimos a los símbolos que se repiten, como el caballo, que representa imperios y a los procesos de colonización.

Parece que existe una tendencia muy política de plasmar en piedra los símbolos del poder. Los estudiantes tienen la mirada crítica, cuestionan. Cuando no tienen las respuestas abren los ojos y se dejan escuchar.

Se preguntan qué harían los políticos con otras materias. Qué símbolos y materiales encargarían para representar el duelo, la crisis y hasta la miseria. El hielo, dirían algunos. “Una gran estatua de hielo esculpida bajo una temperatura de cien grados”. El papel, dirían otros, “para reciclar todo el papel que se desperdicia en leyes y propuestas”. “La plastilina para representar las pugnas infantiles”, o “el cristal, por la falta de transparencia”. Los más osados cuestionan qué se podría construir con vagones llenos de basura.

Escucho y retomo la interrogante del niño en el cuento: ¿cómo saber qué hay dentro? ¿Cuál símbolo el artista debe liberar de la materia para representar, en consenso, las pérdidas individuales y colectivas del pasado año? Y, ¿cómo saber si ese monumento es necesario para conmemorar un trauma que se revive a diario?

En una lección futura pienso abordar el tema de la geografía con los estudiantes. Imagino que tener acceso a la foto “instagrameable” del monumento también es una cuestión de privilegio, que no todos poseen en un archipiélago caribeño.


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