Carlos G. Salgado Schwarz

Punto de Vista

Por Carlos G. Salgado Schwarz
💬 0

La Judicatura puertorriqueña está de luto

Hace aproximadamente 15 años, el honorable juez Juan Antonio Calero del Valle, sirviendo como Oficial Examinador de Pensiones Alimentarias del Tribunal de Primera Instancia, Sala de Carolina, abrió la puerta del pasillo del tercer piso y me dice con su voz característica: “Carlitos, ven acá, dame una mano con este caso”. Yo estaba allí para otro asunto con otro cliente, pero siendo un funcionario del tribunal, cumplí con mi responsabilidad. Una de las partes no tenía abogado y necesitaba ayuda en la presentación de su información financiera. Era un placer atender un caso en la sala del juez Calero del Valle. Se iba directo al punto, no se argumentaba innecesariamente, te permitía hacer tu trabajo de abogado, y te gustara o no el resultado, resolvía por el centro del plato.

Coincidí por varios meses con el señor juez en la Sala de Bayamón del Tribunal de Primera Instancia. Cuando fui trasladado a ese foro, él atendía la Sala de Investigaciones y yo una sala de Vistas Preliminares y asuntos de lo Criminal. Tuve contacto continuo con su trabajo y doy fe de la excelencia de su criterio y filosofía adjudicativa.

Su más reciente asignación fue a la Sala de Carolina. Allí siguió su labor y cosechando su relación profesional con una nueva generación de compañeros jueces y abogados. Transmitiendo su conocimiento e impactando al prójimo con su gran sentido del humor. Siempre comprometido con su trabajo y su deseo de impartir justicia.

El miércoles, 29 de abril de 2020, luego de regresar de sus labores en el Tribunal, su gran corazón le falló. Aunque ya no está con nosotros en el plano terrenal, el espíritu de Juan Antonio continuará acompañando a todos los que fuimos bendecidos de conocerle. 

A nombre de todos los asociados de nuestro gremio, del cual el juez Calero del Valle era miembro activo, y al cual su viuda, la licenciada Yolanda Doitteau Ruiz, jueza retirada, le sirvió como miembro de la Junta Directiva por tantos años, le extiendo a su familia nuestras condolencias y un fuerte abrazo fraternal. Compartimos con ustedes el dolor que se siente ante la súbita partida de nuestro amigo y compañero. 

El pueblo de Puerto Rico perdió un excelente servidor público. Queda en nuestras manos emular el deseo de servicio del honorable juez Juan Antonio Calero del Valle.

Que descanse en paz nuestro compañero.

Otras columnas de Carlos G. Salgado Schwarz

💬Ver 0 comentarios