Carlos Rosa Rosa

Periodista

Por Carlos Rosa Rosa
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La "locura" de enfrentarse a Manu Ginóbili

Era su primera experiencia con el Equipo Nacional. John Holland tenía 23 años y acababa de culminar su elegibilidad en el baloncesto colegial con Boston College. Se jugaba el torneo Preolímpico de 2011 en la ciudad Mar del Plata, en Argentina, y Puerto Rico enfrentaba al anfitrión en la ronda inicial con el escolta como el jugador número 12 en el elenco.

El entusiasmo en el coliseo era monumental ante la participación del combinado albiceleste ante su fanaticada en un evento de envergadura por primera vez desde su medalla de plata en el Mundial de Indianápolis 2002; el oro en las Olimpiadas de Atenas 2004; y el bronce en los Juegos de Pekín 2008. Era una fiesta para la conocida Generación Dorada con sus múltiples estrellas sobre el tabloncillo. Y sin duda, la figura principal era Manu Ginóbili, una estrella en la NBA con los Spurs de San Antonio.

Y allí en el banco boricua, Holland disfrutaba del espectáculo sin pensar en la posibilidad de entrar al tabloncillo hasta que aconteció lo inesperado para él. El dirigente Flor Meléndez lo llamó para que entrara a la acción con una asignación en específico: defender a Ginóbili.

Fue un momento de ensueño para el jugador de ascendencia puertorriqueña. De ver por televisión a uno de los jugadores más excitantes en la NBA, a tenerlo cara a cara con la responsabilidad de limitarlo en sus ataques al canasto. Era una tarea complicada. Holland, con su habilidad atlética, hizo un trabajo adecuado. Nunca olvidará esa experiencia, ahora que el astro argentino acaba de anunciar su retiro de la NBA.

“Fue una locura”, recordó Holland en pasados días. “Fue la primera vez que enfrenté a una verdadera estrella de la NBA. Fue especial”, añadió.

En lo personal, fue un privilegio ver en cancha a la máxima figura del baloncesto latinoamericano, quien siempre defendió los colores de su país con entrega y pasión.

Lo vi comportarse como todo un profesional dentro y fuera de la cancha. Así que como para Holland fue “especial” enfrentarse a Ginóbili, también para nuestra generación también fue “especial” ser testigo de la grandeza de Ginóbili sobre el tabloncillo de la NBA e internacional.

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