Adrianne G. Tossas Cavalliery
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La mujer en la ciencia

Con la otorgación de los premios Nobel de física y química en 2018 a Donna Strickland y Frances Arnold, respectivamente, resurgió el tema de la baja participación de la mujer en la ciencia. Estos galardones fueron, el primero y segundo en sus categorías, recibidos por féminas en 50 años. Sólo 5% de los Nobel han sido ganados por mujeres científicas desde que iniciaron estas premiaciones en 1901.

Es probable que esta baja cantidad esté relacionada a prejuicios o criterios de evaluación limitantes de parte de esta organización, porque las estadísticas demuestran que el número de mujeres preparándose en campos científicos ha aumentado gradualmente a través del tiempo.

Hoy día hombres y mujeres se igualan en el número de graduaciones de bachillerato en ciencias e ingeniería. Sin embargo, datos de 2017 de la Fundación Nacional de las Ciencias, demuestran que la representación femenina disminuye a 44% en la obtención de grados de maestría y 41% en doctorados. Las cifras son alarmantes cuando se considera cuántas hispanas (3.6%) y afroamericanas (2.7%) alcanzan grados doctorales.

El ámbito laboral es otro gran cedazo para la mujer en estos campos. Se registran tres veces más mujeres desempleadas que hombres, y el doble trabajando a tiempo parcial, como resultado de no encontrar posiciones adecuadas para acomodar sus responsabilidades familiares. Debido a esto, es más común que mujeres trabajen en áreas no relacionadas a su preparación académica. Y aquellas que trabajan a tiempo completo en su especialidad, reciben una mediana salarial 27% menor que sus pares masculinos.

No existen diferencias entre los géneros en el razonamiento científico y matemático a nivel de educación primaria, pero sí se ha encontrado que en esa etapa surge la falta de confianza e interés de las niñas por esas materias. Cerrar la brecha requerirá reformar los ambientes educativos con recursos de apoyo y modelos para que puedan empoderarse e identificarse en roles profesionales no tradicionales, especialmente en las áreas de ingeniería, ciencias de computadoras y física, donde la disparidad es mayor.


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