Vivian Rodríguez del Toro

Punto de vista

Por Vivian Rodríguez del Toro
💬 0

La normalización de la violencia

La violencia en las relaciones de pareja, especialmente con agresiones contra las mujeres, es un problema social y de salud pública cada vez más extendido. Desde los años 90, las Naciones Unidas lo declaró un problema de Derechos Humanos y una epidemia mundial.  

Múltiples investigaciones han demostrado los efectos dañinos  para la salud física y mental de las víctimas. Además, se ha reconocido el impacto socioeconómico en toda la sociedad, como resultado de las raíces estructurales e institucionales que excluyen y subordinan a las mujeres.  

Los estereotipos tradicionales de género que le adscriben jerarquía y privilegios personales, sociales y económicos a los hombres, siguen enmarcando los procesos socializadores. En la isla se ha exacerbado la severidad y letalidad de la violencia contra las mujeres, mediante formas crueles y despiadadas, culminando en feminicidios como máxima expresión de esta. 

Datos e investigadores señalan que la violencia de pareja en la adolescencia y juventud está en aumento. En una investigación reciente (Inter Mujeres-Facultad Derecho, Universidad Interamericana) Esther Vicente, María D. Fernós, Yanira Reyes y Marilucy González y esta servidora estudiamos las manifestaciones y actitudes de la violencia en relaciones de pareja, entre jóvenes de 13-18 años.  Los hallazgos reflejaron que la violencia verbal y psicológica son las más frecuentes, mediante insultos, humillaciones, palabras soeces, atacar la autoestima, menosprecios y regaños en público. Los/as participantes identificaron las redes sociales y la tecnología (mensajes de texto) como mecanismos para insultar, humillar, intimidar y controlar la pareja.  La violencia física, aunque menos frecuente, incluye empujones, apretones, halones de pelo, siendo el varón usualmente el agresor. Las chicas usan más violencia defensiva y algunas formas de control. El ejercicio de control, mayormente de varones, se manifiesta mediante celos posesivos, amistades, salidas, horarios, ropa, mensajes y las redes sociales. Además, para acechar y humillar como venganza posterior a una ruptura.

Entre las actitudes sobre la violencia, resultó alarmante que estos jóvenes interpretan que la violencia es parte de la relación. Esta normalización de la violencia; ideas estereotipadas, mitos del amor romántico (como celos/posesividad son expresiones de amor) y la visión generalizada entre todos de que las relaciones son efímeras, inestables e incluyen relaciones sexuales desde el inicio, son asuntos que ameritan educación para prevenir que siga aumentando esta violencia. 

Un hallazgo importante es que no se identificaron actividades educativas, adiestramientos sobre el tema, ni protocolos de intervención en escuelas u otras agencias para manejar estos casos.  Todos los grupos estudiados señalaron el machismo, el modelaje familiar, la cultura popular  y la violencia generalizada como las razonespara esa violencia.  

Como sociedad tenemos la responsabilidad y obligación de educar a niños, niñas y jóvenes con una perspectiva de equidad de género. El tema, lamentablemente, ha sido politizado y demonizado por el fundamentalismo religioso. El resultado de esta ausencia de educación a todos los niveles se evidencia con la avalancha de ataques a mujeres y feminicidios. ¿Cuántos más se requieren para que las autoridades  y “líderes religiosos” asuman su responsabilidad?  Se nos va la vida.    Si necesitas ayuda, comunícate al CAVIC al 787-763-3667.  

Otras columnas de Vivian Rodríguez del Toro

💬Ver 0 comentarios