Miguel Marxuach Lausell

Tribuna Invitada

Por Miguel Marxuach Lausell
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La opción de la agroecología

El domingo transitaba por la avenida Fernández Juncos camino al mercado agrícola de la Placita Roosevelt en Hato Rey cuando me llamaron la atención los grandes carteles que cuelgan sobre la fachada del Departamento de Agricultura, uno de ellos celebrando los 100 años de su fundación. El cartel me pareció un tanto irónico dada la condición actual de la agricultura en Puerto Rico.

La ironía me llevó a imaginar, más allá de lo que parece posible: ¿qué resultaría si el Departamento acogiera los principios básicos que propone la agroecología? Esto es, qué tal si la visión agrícola de Puerto Rico apuntara al mejor futuro posible, y entonces, que, desde esa perspectiva, se atiendan los retos económicos y políticos que nos presenta la actual situación de la agricultura en el país.

La agroecología propone tres principios básicos: ecología, salud y equidad. En la práctica esto significa una base agrícola local, fuerte, resiliente, diversa, comunitaria y respetuosa del ambiente y la salud.

Está claro que la actual condición de la agricultura local es precaria y que la corriente dominante, y por ende el poder económico, promueve la agricultura química industrializada con muy poca o ninguna conciencia de la salud y del ambiente. El cómo hacerle frente a esta encrucijada socioeconómica es tarea complicada. Hay modelos de transición efectivos, sin embargo, todos requieren de mucha sabiduría y compromiso y mucho más desarrollo del que puedo cubrir aquí. De momento sólo quiero resaltar la parte fácil de esta encrucijada: ¡marcar la dirección!

No hay razón lógica, de bienestar para la gente, para que el Departamento de Agricultura no adopte y articule una política pública agroecológica que guíe las prioridades agrícolas del país. Al igual que ya se asume casi universalmente la visión de energía renovable con respecto a la generación de electricidad ya es hora que se asuma una postura inteligente para la agricultura. La actual política pública raya en la ignorancia.

Yo vengo del mundo de la tecnología y lo que hoy se acepta como visión agrícola en Puerto Rico es equivalente a promover una visión tecnológica que ignora la revolución digital. Es decir, en Puerto Rico la agricultura aún está amarrada al viejo pensamiento de la revolución industrial por un lado y por el otro a la dependencia en los grandes intereses económicos.

Ante la oportunidad que la actual crisis nos presenta es momento para adoptar un nuevo paradigma para la agricultura en Puerto Rico. La agroecología nos ofrece una alternativa real y comprobada y que está siendo adoptada en los países y estados más progresistas del mundo.

Sin duda esta sería una movida audaz y que requiere de mucha valentía y fortaleza. No exigimos menos de nuestros líderes y en esta gesta pueden contar con el apoyo de un movimiento comprometido de miles de personas que ya están impulsando este nuevo paradigma.

Esto sí sería razón para celebrar.

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