Karla Peña

Punto de vista

Por Karla Peña
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La resiliencia y el coronavirus

Recientemente celebramos el Resilience Mega Meeting, encuentro de representantes de 17 organizaciones de base comunitaria, en el norte y este de Puerto Rico. Desde 2017, Mercy Corps ha trabajado con ellas estableciendo unos Centros de Resiliencia para atender a sus comunidades durante emergencias o desastres.

Este término – resiliencia – no es nuevo, pero ha cobrado prominencia dramática en Puerto Rico luego del azote de María. 

Resulta imperativo entender que el concepto de un centro resiliente, de la resiliencia en sí, es más que acceso a equipos o recursos. Un centro resiliente funcional y sostenible requiere un enfoque integral autogestionado, que garantice una respuesta adecuada en caso de crisis o emergencia. Más allá de placas solares o de conectividad, el equipo crítico es el humano. He sido testigo de cómo las organizaciones de base y sus miembros son el agente de cambio con mayor potencial de impacto en cada comunidad.

El acceso a recursos y la coordinación efectiva con agencias de gobierno es medular, tal como la capacitación, los esfuerzos de autogestión y el fortalecimiento de la organización comunitaria que opera cada centro resiliente. Esto es prioridad para la efectividad del modelo y parte del enfoque programático de Mercy, haciendo referencia al modelo teórico de resiliencia.

Desde nuestra llegada, después de los huracanes Irma y María, Mercy Corps Puerto Rico lideró la canalización de ayudas de empresas privadas como Walmart, proveyendo acceso a recursos y capacitando comunidades en estrategias y herramientas que, junto a equipos de energía solar, agua potable, conectividad y otros viabilizan el que un centro pueda atender a sus residentes más vulnerables durante un desastre o crisis. Los Centros de Resiliencia que apoyamos ubican en organizaciones diversas: desde una biblioteca electrónica en el barrio Calzada en Maunabo hasta un grupo de base de fe en Vieques. Al día de hoy, hemos impactado a más de 65 mil participantes.

Mientras celebrábamos junto a ellos los avances logrados, el coronavirus se aproximaba a nosotros. Ya tenemos casos confirmados y entramos en cuarentena. Para nuestras comunidades es un reto, con muchas en zonas vulnerables y poblaciones en alto riesgo de complicaciones. A través de los Centros, Mercy Corps Puerto Rico apoya en la identificación de estrategias educativas y preventivas de estas comunidades, así como actualizando planes de contingencia para atender la presente emergencia, y posibles escenarios en el futuro cercano ante el riesgo de un brote local.

A pesar de la incertidumbre, vemos que el acceso a recursos y el trabajo de capacitación de estos líderes rinde frutos; ellos están listos y dispuestos, dirigiendo los esfuerzos de orientación comunitaria y reclamando el conocimiento que sus vecindarios necesitan para manejar esta crisis que hasta hace poco nadie sospechaba.

Es ahí precisamente en donde apreciamos la manifestación de la resiliencia de nuestra gente, un activo intrínseco de la naturaleza de nuestro pueblo. Y a pesar de los tiempos complejos que enfrentamos, nos llena de esperanza la sabiduría, el arrojo y la determinación de nuestra gente para lograr el Puerto Rico que anhelamos y merecemos. 


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