Celestino Matta Méndez

Punto de Vista

Por Celestino Matta Méndez
💬 0

La saga continúa: Carlos Acevedo vs. Carmen Yulín Cruz

La alcaldesa de San Juan le negó al Sr. Carlos Acevedo el retorno a su trabajo de carrera en el municipio de San Juan. Expresó que, aunque reconocía que al Sr. Acevedo le asistía el derecho a retornar a su trabajo, ella no lo recibiría a menos que un tribunal se lo ordenase.

Fundamentó su negativa en rumores y especulaciones en cuanto al desempeño del Sr. Acevedo como comisionado del Negociado de Emergencias y Administración de Desastres en el gobierno central, desempeño que ella catalogó como negligente, y que pudo ser la causa del retiro de la confianza de la gobernadora en el funcionario, y su subsiguiente destitución.

La negativa de la alcaldesa forzó el inicio de un pleito de mandamus por el Sr. Acevedo para obligarla a restituirlo a su empleo. Un pleito que conlleva la utilización de los recursos del pueblo de Puerto Rico para poner en función toda una maquinaria judicial, y pasar juicio sobre la actuación de la alcaldesa.      

La demanda de mandamus fue referida a la sala del honorable Anthony Cuevas Ramos, juez en el Tribunal Superior de San Juan, quien celebró una vista para su consideración el pasado 18 de febrero.

Durante la vista, los demandados presentaron una moción en que alegaron que el caso se había tornado académico (innecesario), ya que antes del inicio de la vista se le había entregado una carta al Sr. Acevedo informándole sobre su reinstalación al puesto en el municipio, con paga retroactiva. Pero indicándole que estaba siendo suspendido del desempeño de sus labores, con paga.

El pasado 3 de marzo, en una bien fundamentada sentencia el tribunal declaró con lugar el mandamus y sin lugar el planteamiento de que el caso era uno que resultaba académico ante la reinstalación del Sr. Acevedo a su empleo. Entre las determinaciones del tribunal cabe señalar las siguientes:

1. No existía controversia sobre el derecho que tiene el Sr. Acevedo a ser reinstalado en su puesto de carrera.

2. La acción del municipio de reinstalar al Sr. Acevedo a su empleo y sueldo, pero inmediatamente suspendiéndolo del empleo, “parece ser subterfugio para que este Tribunal desestime el pleito como académico y no resuelva la controversia real”.

3. La investigación que alegadamente lleva el municipio sobre las actuaciones del Sr. Acevedo “surge de inferencias y conjeturas sobre lo que pudo haber pasado mientras el Sr. Acevedo trabajaba para el gobierno central y la suspensión sumaria… es solo una manera en que el municipio de San Juan intenta inmunizarse de la posible determinación de este tribunal sin tener que cumplir con su deber ministerial de reinstalar al Sr. Acevedo de empleo y sueldo”.

4. “El reinstalar al Sr. Acevedo para inmediatamente suspenderlo de su empleo no resuelve la controversia en su totalidad”.

5. “La Ley de Municipios Autónomos no le confiere discreción al municipio para reinstalarlo o no a su puesto”.

6. “Surge de la ley que el Sr. Acevedo tiene un derecho propietario sobre su puesto de carrera el cual se violentó al momento en que no se le permitió la reinstalación y continúa violentándose al no permitírsele acudir a su empleo sin un debido proceso de ley”.

7. “En este caso, al Sr. Acevedo se le está violentando el derecho adquirido a su puesto de carrera al no permitírsele trabajar y ser suspendido”.  

8. “El utilizar como pretexto los eventos acaecidos por el hallazgo del almacén de suministros en Ponce y la posterior destitución del Sr. Acevedo de su cargo de confianza a nivel estatal, para inventarse una justificación que le permita demostrar que no aceptará al peticionario en su empleo de carrera, es una acción temeraria y caprichosa. Esta acción no es más que una afrenta hacia nuestro ordenamiento jurídico, que ha llevado al Sr. Acevedo hasta la ignominia. Este tribunal no le hará eco a semejante proceder que violenta los derechos del individuo”.

9. “Lo que no puede hacer el municipio es utilizar la reinstalación de sueldo como subterfugio para incumplir con su deber ministerial”.  

Sorpresivamente, a pesar de su tajante determinación de que el municipio de San Juan y su alcaldesa se inventaron una justificación para privar al Sr. Acevedo de su empleo de carrera, y lo forzaron a la radicación de un mandamus; y de que actuaron temeraria y caprichosamente, no hubo una imposición de honorarios de abogado. Honorarios que ante una determinación de temeridad, tienen que imponerse.

La imposición de honorarios procede como disuasivo de pleitos innecesarios “mediante sanciones a la parte temeraria que compensen los perjuicios económicos y las molestias producto de su temeridad sufridas por la otra parte”. (Insurance Company of Puerto Rico vs. Tribunal, 18 de febrero de 1972).

“En relación con honorarios de abogado la regla es al efecto de que cuando el tribunal sentenciador concluye que una parte ha sido temeraria la condena de honorarios de abogado es imperativa”. (Caso antes citado).

A pesar de su admisión de que la ley le imponía la obligación de la restitución del empleo; de tan solo poseer rumores y especulaciones en cuanto a las causas de la destitución del Sr. Acevedo de su puesto con el gobierno central; y de las precisas y bien fundamentadas determinaciones del honorable juez Cuevas Ramos, la alcaldesa inició un procedimiento apelativo ante el Tribunal de Apelaciones.

Continúan las vicisitudes del Sr. Carlos Acevedo para que se cumpla con el deber ministerial de restituirlo a su empleo de carrera en el municipio de San Juan, incurriendo en gastos legales para hacer valer su derecho. Y el Estado incurriendo en los sustanciales costos de poner a funcionar a toda una maquinaria judicial para atender las alegaciones de la alcaldesa de San Juan.

La “saga”continúa. Estemos bien atentos al resultado final de esa fundamental y delicada función de los tribunales de “dispensar justicia y reconocer derechos”. (Pueblo vs. Leder, 17 de octubre de 1974).   


Otras columnas de Celestino Matta Méndez

domingo, 26 de abril de 2020

La “politidemia” en tiempos de pandemia

Celestino Matta Méndez señala que la investigación de la Cámara de Representantes sobre las contrataciones para comprar pruebas del COVID-19 es apresurada y forzada

lunes, 13 de abril de 2020

¡Queremos vivir!

Celestino Matta Méndez llama a distanciarse, no solo del COVID-19, sino de la crítica viciosa que siembra frustración

miércoles, 25 de marzo de 2020

Hacer nada es hacer mucho

La única movilización que podemos llevar a cabo es la del aislamiento. Hacer algo es permanecer en los hogares, escribe Celestino Matta-Méndez

💬Ver 0 comentarios