Luis Vega Ramos

Tribuna invitada

Por Luis Vega Ramos
💬 0

Las cosas de las que no queremos hablar

Los puertorriqueños, aquí y allá, estamos sumidos en un fenómeno psicológico que matiza la manera que enfrentamos la nueva cotidianidad.

#PuertoRicoSeLevanta #SiFueramosEstadoEstariamosMejor #SomosCiudadanosAmericanos #USANosSalvará #ConUnNuevoIncentivoContributivoFederalArreglamos #SiNoHablamosDePolíticaResolvemos

"Hashtags" como estos son síntomas de lo que padecemos hace tiempo, pero ahora agravado en el escenario pos María, que incluye la respuesta chocante para muchos de parte del Congreso y el Presidente de Estados Unidos.  

Hay que admitirlo. Puerto Rico sufre hoy de un episodio severo de negación.

La negación es mecanismo de defensa que consiste en enfrentarse a los conflictos negando su existencia o su relación con uno. "Si no lo vemos, no existe". Así estamos ante las verdades que nos golpean en la cara y obligan a explorar senderos intimidantes para la mayoría de nosotros.

Algunos ingenuamente creen que la solución está en la válvula de escape de la emigración. Pero eso obvia lo que César Miró escribió y Rubén Blades cantó: "Todos vuelven".  De una forma u otra. Física o anímicamente. Todos volvemos y por ello es imposible divorciarnos de este archipiélaguito patrio.

Entonces, ¿cómo derrotamos esta negación que nos aqueja?

Hay que atrevernos a hablar de lo que no queremos hablar. No será fácil, pero no hay de otra.

Aquí algunos temas incómodos:

1. La deuda pública es impagable y tenemos que negarnos, hasta las últimas consecuencias, a honrarla frente a bonistas, la Junta, la jueza Taylor Swain, el Congreso, Trump y el mundo hasta que se haga la "quita" sustancial que propone el estudio Stiglitz-Guzmán del CNE y Espacios Abiertos. 

2. El Plan Fiscal revisado, no puede ser ni secreto, ni del gobierno solamente. Ha debido ser objeto de la transparencia que tanto ha faltado en la administración Rosselló. Tampoco puede ser un nuevo catálogo de medidas de austeridad que nos harían más pobres y no complacerían ni a la Junta, ni a los bonistas, ni al gobierno federal. 

3. Ni el gobierno actual ni la Junta tienen la destreza o la capacidad para administrar al país. Lo demostró el manejo pos María, el fiasco de la reforma contributiva federal, el despilfarro millonario en contratos o servicios cuestionables y la crisis de seguridad pública. Esto requiere mayor fiscalización y presentación de alternativas por otros sectores como las ONG's, las asociaciones profesionales y gremios, la academia, la prensa, la oposición política y aún los mismos alcaldes y legisladores del PNP. Hay una crisis administrativa innegable en Puerto Rico y tenemos que asumirla. 

4. El Gobierno federal no siente ninguna obligación en ayudar a la reconstrucción de Puerto Rico. No la tenían durante la crisis fiscal pre María, al someternos plenamente a la cláusula territorial y a PROMESA, y nola tienen tras el huracán. El reciente chantaje del gobierno de Trump, condicionando el préstamo de emergencia a que nos sometamos más a la Junta, el pobre trato congresional a Puerto Rico en la aprobación de otras ayudas pos desastre y la reforma contributiva federal que nos pone en jaque 225,000 empleos son elocuentes muestras del desentendimiento federal hacia nosotros. 

5. Tenemos que afrontar el tema del status político de una vez y por todas. Pero no creyéndonos las fantasías que hemos construido. Hay que reclamar el fin de nuestra condición territorial y remplazarla por una que permita construir un proyecto de país viable. Eso requerirá que amplios sectores del país, particularmente en el PPD y el PNP, asimilen la dura realidad de que sus aspiraciones no son posibles. De no hacerlo pronto, nos arriesgamos a que la solución venga impuesta desde afuera, cuando ellos quieran y sin atender nuestros legítimos intereses.

Reconozco que es una agenda intimidante. Pero no hay escapatoria. Hay que hablar de las cosas de las que no queremos hablar.

Otras columnas de Luis Vega Ramos

💬Ver 0 comentarios