Aurelio Mercado

Punto de Vista

Por Aurelio Mercado
💬 0

Las fallas geológicas en la zona de Puerto Rico

La preparación de los mapas de inundación por tsunamis implica un proceso que toma en cuenta diversos elementos.

Para preparar los mapas actuales, se utilizó el modelo de computadora oficial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) denominado MOST.

El modelo es tan bueno como son los datos que se le suplen. Los datos principales son la información sobre la falla geológica que produce el terremoto, e información sobre las profundidades alrededor de la isla (batimetría) y sobre las elevaciones del terreno (topografía).

En nuestro caso, se utilizó la información sobre potenciales fallas geológicas alrededor de la isla, suplida como parte de la tesis doctoral de Víctor Huérfano. Se usaron más de 300 fallas rectilíneas que van desde el norte, y sur, de Haití por el oeste, hasta las Antillas Menores por el este. Las fallas están orientadas en diferentes direcciones, con longitudes variables asociadas con magnitudes de 7 a 8.1 (la magnitud y el largo de la falla, junto con el desplazamiento de un lado de la falla relativo al otro lado, están relacionados). También se utilizó información de terremotos históricos (1867, 1918, etc.)

La información batimétrica y topográfica se obtuvo de NOAA, a una resolución aproximada de 30 metros por 30 metros. Es importante que la topografía sea lo que se llama “Bare earth”, en donde solo se considera la elevación del terreno sin vegetación, y sin infraestructura. Dicho sea de paso, por limitaciones del modelo, hubo que asumir que toda la isla estaba cubierta de arena, algo que era común entonces. Lo cual implica que la extensión de las áreas inundables debe de ser mayor que si se hubiera tomado en consideración el tipo de uso de terreno. En ese sentido los mapas son conservadores.

El modelo se corrió para cada una de las fallas hipotéticas, y se prepararon mapas para cada una de estas. Entre estas se incluyó al final lo que llamamos el evento catastrófico de la Agencia Federal de Manejo de Emergencia (FEMA) que fue un terremoto de magnitud 8.7 a lo largo de la Trinchera de Puerto Rico. Este evento es como un escenario creíble de lo peor que pudiera suceder en la trinchera, y domina a lo largo de toda la costa norte de la isla.

Ahora tenemos más de 300 niveles de inundación para cada celda computacional y de estas se escoge el valor máximo. Es con estos valores máximos, sin tomar en cuenta el terremoto que lo produjo, que se prepararon los mapas de inundación.

Los mapas de desalojo, por otro lado, se basan en estos mapas de inundación, y para su creación se utilizan fronteras municipales, rutas de desalojo, y otros factores.

Es importante mencionar que la capacidad de un tsunami de penetrar por un río no se tomó en consideración, ya que no existía la información. Hay que tener precaución al respecto. Un tsunami consiste de varias olas y no necesariamente laprimera es la más dañina.

Si está cerca de la costa y siente un terremoto fuerte, aléjese de la misma, aun cuando no haya recibido una alerta. Usted no va a poder correr más rápido que un tsunami. En último caso, proceda con desalojo vertical si usted estima que el mismo puede aguantar un tsunami.

Los terremotos son capaces de generar deslizamientos submarinos que pueden producir un tsunami, y estos no avisan. Y la isla está rodeada de batimetría con grandes pendientes, conducentes a deslizamientos. Por eso, en estos casos, aléjese de la costa.

Otras columnas de Aurelio Mercado

💬Ver 0 comentarios