José A. Vargas

Punto de vista

Por José A. Vargas
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Las funciones del tecnólogo médico durante una pandemia

El tecnólogo médico es aquel profesional de la salud que para poder ejercer en el Laboratorio Clínico tiene que cursar un Bachillerato en Biología, Química o Tecnología Médica y completar un año adicional en la Escuela Especializada de Tecnología Medica.

Durante ese año, estamos cinco meses tomando cursos en las diferentes especialidades y luego pasamos a la parte práctica, en la que hacemos nuestra práctica clínica por siete meses en diferentes laboratorios alrededor de Puerto Rico.

Una vez terminamos nuestro grado académico, pasamos a tomar las reválidas, que nos dan la licencia profesional para poder empezar.  Tenemos que tomar la reválida de los Estados Unidos (ASCP) y algunos optan por tomar la reválida de Puerto Rico. La reválida del ASCP nos abre oportunidades de trabajo en los Estados Unidos, a unos precios que aquí nunca los vamos a tener. 

Nuestra profesión es una olvidada por todos. Nadie nos toma en serio.  Vemos la conducta de administradores de hospitales, directores de CDT, directores médicos y personal administrativo, quienes hacen y deshacen en contra del laboratorio sin que nos demos cuenta. Se cambian protocolos de trabajo en los que el laboratorio se ve afectado y no tienen la dignidad de que seamos parte de la organización. A nosotros nos encuentran en el peor espacio del edificio, pequeño, maloliente, oscuro, muchas veces sin altoparlantes para oír las alarmas y con un aire acondicionado desperfecto que no enfría a los niveles que necesitamos. Nos privan de comprar los materiales que se necesitan y/o nos compran materiales que no se necesitan.

Con todas estas limitaciones tenemos que trabajar para producir resultados de calidad. Esta una profesión en peligro de extinción, ya que los nuevos tecnólogos están migrando hacia los Estados Unidos por mejores condiciones de trabajo y paga.

En los últimos días hemos visto una alarmante cantidad de desinformación por parte del gobierno en torno a las pruebas rápidas, sin saber de verdad la realidad e importancia de dichas pruebas.  Aunque no tienen la aprobación de la Administración federal de Drogas y Alimentos (FDA), ya esta agencia dio una autorización para su uso durante la emergencia. Esto significa que las podemos empezar a usar sin validación ni controles, debido a que esta es la primera vez que sucede esta pandemia. 

Habiendo en Puerto Rico tantas compañías que trabajan día a día con nosotros los laboratorios clínicos, no entiendo -a menos que sea política 101- el que se haya utilizado una compañía de construcción para adquirir estas pruebas y a los precios que se las vendió al gobierno. Esto es algo inaudito. No nos consultan, qué saben ellos de tecnología médica. Los médicos del Task Force serán competentes en su área, pero lamentablemente no son tecnólogos, no saben nada de nuestra profesión y mucho menos saben cómo manejar estas muestras.

Hay cosas que cambiar en los protocolos que han hecho; por ejemplo, esta prueba se daña con temperatura o humedad alta. Somos nosotros los tecnólogos quienes sabemos cómo trabajar para que prevalezcan las condiciones adecuadas durante el proceso y que no den falsos negativos. Trabajar estas pruebas al sol caliente trae como consecuencia que la membrana del dispositivo no migre adecuadamente la gota de sangre. Por ende, no va haber una buena migración hacia el resultado.   

El que lea esta columna no le haga mucho caso al gobierno. Oriéntese mejor en cualesquiera de los laboratorios clínicos de la comunidad, los cuales están al tanto de todo y les podrán dar mejor información que el gobierno.

Ayudemos a ganarnos el respeto de todos. No permitamos que otros profesionales quieran ocupar nuestros puestos de trabajo. No dejemos que farmacias o médicos de HIPAs hagan pruebas sin haber un laboratorio certificado por el Departamento de Salud. Hablen con los Inspectores de SARAFS. Ellos son más creíbles que nosotros. Ellos definitivamente les van a decir “cese y desista”.

En alto, tecnólogo médico, por nuestros derechos.

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