Miguel A. Riestra

Punto de vista

Por Miguel A. Riestra
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La soberanía del pueblo no existe

La obra, La democracia en América, publicada por primera vez en el 1835 por Alexis de Tocqueville, se considera la primera obra filosófica sobre la democracia en la sociedad moderna. En ella Tocqueville plantea que “en América existe una pasión legítima por el mantenimiento de la soberanía del pueblo reconocida por las costumbres y proclamada por las leyes…  Si hay un solo país en el mundo donde se puede apreciar la soberanía del pueblo es, con seguridad, América”. 

Como sabemos, la independencia de Estados Unidos de América sucedió el 4 de julio de 1776, mientras que la Revolución Francesa sucedió en el 1789. Esto es, 13 años después. Es por esto que Tocqueville plantea que los emigrantes fueron los fundadores del principio de la democracia y lo trasplantaron solo en el nuevo mundo.

Esta concepción de Tocqueville es contraria al hecho de que, por ejemplo, la abolición de la esclavitud en Estados Unidos sucedió en el 1863; esto es, 87 años después de que los Estados Unidos lograra su independencia. Además, la Ley de los Derechos Civiles se aprobó en el 1964, después de la gran lucha de Martin Luther King. Sin embargo, podemos decir que el racismo en Estados Unidos continúa a pesar de esta legislación. 

En otras palabras, cuando estudiamos la situación actual de Estados Unidos, observaríamos lo equivocado que estaría Tocqueville si existiera en este momento. En primer lugar, Estados Unidos es uno de los países donde la distribución de la riqueza es una de las más desiguales del mundo. Como expresa el senador Bernie Sanders, el 1% de la población domina el 90% de las riquezas y el 90% de la población solo comparte menos del 10% de dichas riquezas.

En segundo lugar, la expresión de que en Estados Unidos se puede apreciar la soberanía del pueblo es una negación de la realidad actual. Como sabemos, los que poseen las grandes riquezas son los que, con sus contribuciones económicas, eligen a los representantes, senadores y al presidente de Estados Unidos.  

El bipartidismo arraigado en Estados Unidos solo solidifica la expresión anterior. Republicanos o demócratas son electos, dependiendo del acceso a los fondos de las grandes corporaciones y los millonarios. El pueblo es altamente manipulado y su soberanía no existe en la práctica.  

Sabemos que los ciudadanos afroamericanos, los latinos y el “white trash” constituyen los segmentos más pobres de Estados Unidos. De hecho, el 95% de todos los presos en las prisiones americanas pertenecen a estos tres grupos, principalmente a los primeros dos, afroamericanos y latinos.

¡Qué pena nos da releer La democracia en América de Alexis de Tocqueville!


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