Jesús Manuel Ortiz

Tribuna Invitada

Por Jesús Manuel Ortiz
💬 0

La tormenta perfecta en nuestro sistema de salud

La Junta de Supervisión Fiscal (JSF) comenzó a descorrer el velo del que tanto se comentó desde su aprobación el verano pasado. En una carta dirigida al gobernador Ricardo Rosselló, el ente federal solicitó que se encaminen medidas para aumentar recaudos y reducir gastos ascendientes a $4,500 millones entre 2017 y 2019.

Aunque las áreas que trastocan son muchas, en este escrito, solo abordaré lo relacionado a nuestro sistema de salud.  La JSF solicita un recorte de $1,000 millones en el Plan de Salud del Gobierno, (PSG), a través de recortes en beneficios y cubiertas, programas agresivos de detección de fraude, reducir la utilización del plan y mecanismos para mejorar la eficiencia. Esta pretensión es simplemente, proponer la debacle de nuestro sistema de salud.

Para que tengan una idea, el costo del PSG supera los $2,500 millones anuales, de los cuales $1,600 millones son cubiertos por el gobierno federal, ($1,200 de estos provenientes de Obamacare), y el resto por fondos estatales. La propuesta de la JSF implica que no tenemos los fondos de Obamacare y que recortamos mil millones adicionales.

Una reducción de esa magnitud en la Reforma de Salud provocará el desplome de nuestro sistema y pondrá en riesgo la vida de al menos 1.6 millones de puertorriqueños que son beneficiarios del PSG. En un país con alta incidencia de diabetes, hipertensión, enfermedades cerebrovasculares y Alzheimer, la falta o incluso la demora excesiva en recibir servicios médicos, puede ser un asunto de vida o muerte.

Como si fuera poco, hoy inicia el mandato de Donald Trump y los republicanos, y con ellos los últimos días de existencia del Obamacare. Esa realidad presenta una amenaza adicional para nuestro sistema de salud, pues la crisis económica que atravesamos nos impide sustituir los $1.2 mil millones anuales que recibimos para operar el PSG, sin mencionar los propuestos recortes de la JSF. Tan seria es la amenaza que el pasado 21 de diciembre de 2016, la Asociación de Gobernadores Demócratas (o DGA por sus siglas en inglés) le expresó al Congreso, en una carta firmada por los gobernadores Dan Malloy (CT), Jay Inslee (WA) y Andrew Cuomo (NY) su preocupación ante las intenciones de la mayoría republicana de trastocar el sistema de salud actual de los Estados Unidos y lo que esto causaría a más de 20 millones de ciudadanos.

Sin duda, todo lo anterior, unido al éxodo de médicos, el costo de las medicinas y la crisis del Centro Médico, representa la tormenta perfecta para Puerto Rico y su sistema de salud. Al igual que sus colegas demócratas, el gobernador, Ricardo Rosselló, tiene que asumir una postura clara sobre las intenciones republicanas de eliminar Obamacare y sobre las recomendaciones de la JSF. Apoyar la eliminación del Obamacare sin conocer la propuesta para reemplazarlo, es respaldar que se ponga en riesgo el acceso a un seguro de salud de 1.6 millones de puertorriqueños. Provocaría además, en momentos de crisis económica, un golpe mortal a una industria que en Puerto Rico representa cerca de 18% del PNB y más de 85 mil empleos.

Señor Gobernador: es hora de defender claramente el derecho a servicios de salud de nuestra gente.

Otras columnas de Jesús Manuel Ortiz

💬Ver 0 comentarios