Juan Dalmau

Tribuna Invitada

Por Juan Dalmau
💬 0

La única opción

Ayer se conmemoró el natalicio del doctor Gilberto Concepción de Gracia, incansable luchador de la independencia de Puerto Rico. Su lucha en defensa de los derechos del pueblo puertorriqueño, por la justicia y la libertad fue, como decía Antonio Machado, “un duelo de labores y esperanzas”. Hoy día en el que nuestro pueblo se siente a la deriva, su ideario y su ejemplo se hacen aún más vigentes que antes.

La crisis que enfrenta Puerto Rico se debe a la más absoluta irresponsabilidad de las distintas administraciones gubernamentales en cuanto a las obligaciones fiscales, sumada a la incapacidad política y estructural de un status colonial que nos tiene maniatados. Todas las referencias en las múltiples publicaciones que han reseñado la crisis de Puerto Rico, señalan como elemento fundamental la ausencia de poderes de Puerto Rico para enfrentar la misma.

Esta crisis y sus causas fueron anticipadas desde hace décadas por el Partido Independentista Puertorriqueño. En el 1951, en el contexto de la campaña para la aprobación de la Ley 600, que sirvió de base para la aprobación de la Constitución del Estado Libre Asociado colonial, el doctor Concepción de Gracia le cursó una carta a Luis Muñoz Marín. En la misma anticipaba los peligros del régimen colonial y sus enormes limitaciones. “La Ley 600 del Congreso de Estados Unidos que ha de someterse a referéndum el próximo cuatro de junio, no responde al proceso histórico-político-económico-social del pueblo puertorriqueño, ni a sus anhelos y aspiraciones; es una mera entelequia jurídica que prescinde totalmente de las realidades humanas y económicas de nuestro país”, anticipó Concepción de Gracia.

Veinticuatro años más tarde, en 1975 el desaparecido periódico El Mundo publicó las siguientes declaraciones del licenciado Rubén Berríos: “El senador Rubén Berríos afirmó ayer que los informes preliminares económicos sobre Puerto Rico publicados en días recientes demuestran que si seguimos como vamos estamos destinados a la bancarrota y al mantengo”.

En la pasada campaña electoral anticipé que, de no aumentarse las fuentes de recaudos del Gobierno adoptando un sistema contributivo balanceado, en el cual todos los actores económicos aporten en justicia, aumentarían las contribuciones, habría despidos, incremento de costos de los servicios gubernamentales y posible jornada laboral parcial de los empleados públicos. De otra parte, planteé la convocatoria de una Asamblea de Status para atender el problema colonial de Puerto Rico.

Desafortunadamente, una vez más los regentes del gobierno colonial ignoraron dar los pasos necesarios y a la pregunta sobre de qué lado se ubican ante la crisis, si de parte del pueblo o contra el pueblo, optaron por la última.

Los eventos críticos que enfrentan los pueblos deben estimular a la reflexión profunda y a la acción decisiva y valiente ante las lecciones aprendidas. Está comprobado que por décadas los lideratos popular y penepé engañaron y abusaron de la confianza delegada por el País. El bipartidismo entre rojo y azul sólo ha resultado beneficioso para sectores económicamente privilegiados, protegidos por exenciones contributivas, y para remachar el colonialismo en Puerto Rico.

Con respecto a la crisis fiscal y económica, el PIP ha presentado propuestas específicas para atender el problema a plazo inmediato, pero insisto, en que el problema es la limitación estructural de un régimen político antidemocrático y que nos mantiene al margen de los desarrollos económicos a nivel mundial.

Para los que tanto mencionan la necesidad de “un proyecto de país”, no hay duda de que el proyecto de país que uniría a diversas tendencias políticas sería el atender el problema colonial de Puerto Rico. Para ello, el liderato del PIP ha establecido diálogo con diversos sectores con el propósito de presentar nuestra propuesta de Asamblea de Status, que serviría de instrumento para emplazar al gobierno de Estados Unidos y exigirle respuesta sobre viabilidad y condiciones de las opciones de status. En ese esfuerzo podremos estar juntos independentistas, estadistas y los que crean en una fórmula de asociación no colonial ni territorial. Con ese esfuerzo conjunto, sin sabotearnos ni obstaculizarnos mutuamente, podremos enfrentar efectivamente nuestra condición colonial. Ésa es la única opción.

Otras columnas de Juan Dalmau

jueves, 21 de junio de 2018

La desprotección de nuestras costas

El senador Juan Dalmau expone el grave problema de la erosión en Puerto Rico y justifica legislación para proteger las costas de la isla.

💬Ver 0 comentarios