Annie Alfaro

Punto de Vista

Por Annie Alfaro
💬 0

La violencia en el Viejo San Juan y la muerte de Jaideliz

Estoy en contra de todo lo que engendra violencia, de los grafitis, de las vitrinas rotas, de las máscaras, gases lacrimógenos, de las calles vendadas y maderas divisorias, de los inconscientes, los infiltrados, los papagayos, los analistas viciados, de los reclamos olvidados y de la demagogia con traductor...de una gobernadora que habla y no dice nada...

En estos días de sobresaltos, se me hincha el intelecto. A otros se le encoge el alma, pero se les infla la bondad y la gallardía. Otros pretenden no sentir. Se apagan y esconden el rostro. Sacan su lado de avestruz, pero pasan los días y con los remezones, con la necesidad de estar presentes, se convierten en días de desahogo y de respiro, de pérdidas y ganancias, de realidades y falacias. Son días de sollozos. 

¿Quién tiene la verdad? Puerto Rico. 

Sólo hay que mirar a cada esquina. Los buenos somos más, pero los maquinadores, las sanguijuelas hacen mucho daño. Sigue temblando y no escampa. La gente no duerme, el estrés impera y la salud mental se apodera del aliento. El temor es arroz y habichuelas, los niños ya no creen en cuentos y los adultos se preguntan ¿por qué? ¿Dónde pecamos?

La tierra responde con un sonido explosivo, sordo y contundente. Lo callado es eco de agravios y los políticos salen al paso. Unos ayudan sin mostrar rostro, otros buscan la cámara para quedar en récord. La verdad siempre impera en contratos, en nombramientos, en despidos, en sandeces, en inspecciones, en chats, en marionetas sin alma, en fantasmas con sueldo, en líderes sin norte, educación sin lealtad, pobreza sin futuro, y salud sin enfoque.

Así todo pasa y nada queda... Los viejos se hacen más viejos, los jóvenes emigran, el resto se resigna y los que “nos descubren” se hacen más ricos. Y siento rabia, sí, aún en mi paz... Rabia por Jaideliz Moreno, la adolescente que murió en Vieques, dónde no había ni una Tylenol para calmar su asma, su angustia. Cinco horas de espera por un helicóptero que llegó tarde. Tenía 13 años. Era estudiante sobresaliente y su futuro se hizo pasado.

Siento rabia por los encamados en los refugios, por los niños que se hacen adultos entre temblores, por los que esperan, suplicando pacientemente, por los que dejan la isla ante la dádiva.  ¿Y de cuando acá… somos extranjeros en nuestro terruño, la isla que abrió sus brazos a tantos y sus encantos? 

El miedo se viste de gala y habla... Somos una isla con historia, aunque muchos la desconocen.  Somos una isla con memoria para los que todavía “recuerdan”. Somos una isla con dignidad, pero la corrupción duele, denigra. 

Somos una isla con orgullo y bandera. Somos una isla de logros y superación. Somos eco y muchos más...

Por eso, ante la violencia de la política, las protestas, del grafiti y de los adoquines, se me violenta el espíritu, se me infiltran las venas rememorando “todo lo vivido”. Esos años de estudiante cuando éramos sólo capítulos de una historia que siempre tendría un rostro, grafiti, adoquines, balas a quién culpar.

Y la gobernadora se entrevista con un periodista de las grandes cadenas que no lo puede creer... Traducción sin secuela … entendimiento total.  “Y nunca sabremos cuan fuerte somos hasta que ser fuerte es la única opción”. 

Sí, somos un pueblo con historia y Rosita, la abuela de Jaideliz Moreno, entre sollozos, lo tiene bien claro y sin grafiti lo declaró.


Otras columnas de Annie Alfaro

domingo, 9 de febrero de 2020

Tres monitos

No se olvida lo que queremos, lo que somos, lo que nos duele y lo que nos hace fuertes. El 2020 es cómplice y no hay político que esté fuera del panorama, escribe Annie Alfaro

domingo, 19 de enero de 2020

El terremoto de La Guancha

Annie Alfaro comenta sobre la crisis de suministros y la repartición ciudadana de mercancía el sábado en La Guancha

💬Ver 0 comentarios