Mara Santori

Tribuna Invitada

Por Mara Santori
💬 0

Lo bueno de María

A pesar de lo triste de lo acontecido por el devastador huracán María, y mi solidaridad y condolencias a todas esas personas que perdieron a seres queridos en y luego de este despiadado fenómeno atmosférico, me animo a pensar en lo bueno que nos trajo María.

Pues sí, hay que pensar positivo porque a veces sin darnos cuenta y aún con el mayor positivismo posible, abundan las malas vibras.

María fue devastador y definitivamente logró un cambio en nuestras vidas, a mi pensar para bien, porque nos enseñó y “requeté” comprobó que somos una sociedad mal acostumbrada, sí acostumbrados a tenerlo todo. 

Y cuando digo todo, es todo. Aquí el más o el que menos tiene un televisor, o varios, un teléfono móvil con Internet, un carro, un aire acondicionado o varios, abanicos por doquier y, lo más esencial, siempre hemos tenido comida y en abundancia. 

Por eso no somos un país libre y soberano, porque por más sometidos que estemos hace más de un milenio y vivamos en una clara dictadura con la Junta de Control fiscal, nunca hemos pasado hambre, somos unos consumidores incontrolables y estratégicamente y propagandistamente mal acostumbrados. Nos quejamos si vamos al supermercado y no venden el tipo de cereal que más le gusta, y no se da cuenta y se pone a contar, tenemos para escoger más de 50 marcas de cereal. 

Mi hija menor tuvo la oportunidad de asistir el verano pasado a unas clínicas de salud que una entidad sin fines de lucro ofreció gratuitas en Honduras, en una zona a unas horas de la capital. Regresó impactada y a la vez conforme de todo lo que tenemos. Atendieron a 800 personas en tres días, y cuenta mi hija que caminaban horas para llegar a la clínica y reclamar estar enfermos para poder conseguir que les regalaran Tylenol para tener de vez en mil algo para el dolor de cabeza. Sin contar los que llegaban enfermos por meses, los viejitos y niños desnutridos y la higiene bucal de terror.  Asistieron hombres y mujeres mayores sin saber lo que es tener luz eléctrica, agua potable, ni un baño con inodoro y ni pensar tener un automóvil. 

Es por eso que pienso que no hay un dolor peor que otro e insisto en que lo tenemos todo y lo bueno de María es que nos enseñó a comprobarlo. Por más vicisitudes que pasamos todos, en el norte, en el sur en el este, en el oeste y en el centro de la isla, siempre hemos sido un pueblo alegre, luchador y que “Puerto Rico se levanta y levantó”. 

Lo bueno luego del huracán María fue poder compartir y hasta conocer a nuestros vecinos, ayudarnos sin esperar nada a cambio, conversar por horas y horas con nuestros hijos y no pensar en otra cosa solo en cómo resolver la pesadilla que nos había arropado.

Pensar  que fue más bueno que malo lo del embate de María es como diría el cantautor catalán Joan Manuel Serrat, “Defender la alegría como una trinchera defenderla del caos  y de las pesadillas”.

Otras columnas de Mara Santori

viernes, 14 de septiembre de 2018

Lo bueno de María

La periodista Mara Santori López expresa que el golpe del ciclón mostró que la sociedad puertorriqueña está mal acostumbrada a tenerlo todo

💬Ver 0 comentarios