Benigno Trigo

Punto de vista

Por Benigno Trigo
💬 0

Los gallos de Ríos Rey

Como se sabe, la pelea de gallos hoy es el objeto de una gran controversia política. Unos piensan que es una tradición nacional, otros que es una industria local, y aun otros que es una crueldad contra los animales. Algunos sugieren que “el gallito que no se juye” puede ser hasta un símbolo de nuestra identidad. 

Aquí me gustaría dejar a un lado la controversia política, y preguntarme en vez cuál es el origen de la pelea de gallos, más allá de quién las trajo, y cuándo las trajeron. Para contestarla me gustaría considerar un mural de Rafael Ríos Rey (1911-1980) que hoy se encuentra en el Museo de Arte de Ponce. Se trata del mural “Tradiciones ponceñas” de 1953. La pintura es enorme, y está compuesta de varios cuadros en secuencia. De izquierda a derecha, cada uno representa distintas tradiciones de Ponce, incluyendo el carnaval, las parrandas navideñas, la plena, la danza, las peleas de gallos, y la tradición familiar. 

El cuadro de la pelea de gallos se compone de varias figuras que rodean dos gallos de color rojo vivo. Son animales inflamados, que saltan del suelo, baten las alas, y se atacan con sus picos y espuelas afiladas. Dos hombres grises los azuzan y parecen un reflejo menos violento y sangriento de los animales. Ellos también saltan, mueven sus brazos, y abren la boca, como si estuvieran poseídos por los gallos. Las cuatro figuras están a su vez enmarcadas por otras cinco. Tres de ellas son hombres que forman parte de un ruedo. Que observan y apuestan. Otra es una mujer embarazada con un niño en brazos que mira fuera del cuadro, sola y abandonada. Y la última es la figura de un niño subido a una Ceiba, que mira la pelea desde arriba, aunque su cabeza está misteriosamente fuera del marco. 

Ríos Rey sugiere, por un lado, que los instintos más violentos y bajos del hombre son el origen de la tradición de la pelea de gallos, y que su consecuencia es el abandono de la tradición familiar. Por otro lado, el muralista también sugiere que la pelea de gallos nos sirve para sacarnos de adentro esos mismos instintos y para transformarlos en una fiesta donde sacrificamos animales en vez de matarnos unos a los otros. Los gallos se pelean para que los hombres bailen. Y Ríos Rey no solo muestra el doble efecto que tiene la pelea en nosotros. También representa la relación entre la pelea de gallos y la cultura. Como el niño, el artista es un testigo que ve todo desde arriba, a vuelo de pájaro. De esa manera, el artista transforma una tradición inhumana como la pelea de gallos en otra más humana: en la tradición del muralismo puertorriqueño.

Ríos Rey nos revela que la pelea de gallos es una de las formas paradójicas de la cultura. Pero también nos enseña que la pelea de gallos es una tradición que tenemos que transformar.

Otras columnas de Benigno Trigo

jueves, 26 de marzo de 2020

El COVID-19 y la mariposa de Chuang Tzu

Benigno Trigo apunta que la toma de consciencia de nuestra vulnerabilidad común puede volvernos más compasivos con los demás

viernes, 28 de febrero de 2020

Lo que aguanta el papel

Es verdad lo que dicen. El papel lo aguanta todo. Hasta la respiración. Mientras la tormenta pasa, escribe Benigno Trigo

martes, 4 de febrero de 2020

Puertorriqueños “Born in the USA”

“Born in the USA” comunica la pasión de nuestros ideales a pesar de, y gracias al país donde nos tocó nacer, escribe Benigno Trigo

martes, 21 de enero de 2020

El gran hotel: el Normandie

Para mí, la cara del Normandie todavía es fiel a su espíritu original, solo que ahora se trata de la cara de un fantoche moderno, escribe Benigno Trigo

💬Ver 0 comentarios