Mariel González Mendoza

Desde la Diáspora

Por Mariel González Mendoza
💬 0

Los invisibles

En este mundo existe una gama de oficios de menor prestigio que trabajos profesionales y usualmente pasan desapercibidos. Son los llamados oficios de cuello azul. Yo les llamo los invisibles porque solo los reconocemos cuando nos hacen falta.

Los realizan héroes anónimos que a diario se levantan a hacer labores que son esenciales e indispensables para nuestra sociedad, y que no todo el mundo está dispuesto a hacer, especialmente cuando no son muy bien remuneradas.

Son oficios manuales, que conllevan un gran esfuerzo físico, pero al realizarse se carece de las comodidades a las que estamos acostumbrados aquellos que trabajamos en profesiones de cuello blanco.

Labores de mantenimiento, limpieza y ornato, recogido de basura, entrega de paquetes, construcción, son algunos ejemplos de estos oficios que mayormente les toca hacer a quienes no han tenido la oportunidad de cursar estudios universitarios o a personas que, aun con estudios universitarios, no logran conseguir empleo en su área de especialidad académica.

¿Recuerda la última vez que entró a un baño público y lo encontró asqueroso, o la última vez que no recibió un ansiado paquete a tiempo, o la última vez que no pasó el camión de la basura?

Es en esos momentos que nos acordamos de los invisibles, hombres y mujeres que literalmente sudan la gota gorda para hacernos la vida más fácil y cómoda.

¿Podría imaginar cómo sería nuestra sociedad si algún día todo el mundo se dedicara a hacer labores de oficina y no existiera quien hiciera trabajo manual? El caos sería intenso y no podríamos sobrevivir como sociedad.

Debemos entonces agradecer y reconocer las labores y sacrificios que hacen estos trabajadores. Estoy segura que muchos de ellos preferirían trabajar en una oficina con aire acondicionado además de ganar un mejor salario, pero su realidad es otra y sin ellos no podríamos subsistir.


Otras columnas de Mariel González Mendoza

miércoles, 22 de mayo de 2019

La edad

La doctora Mariel González argumenta sobre lo relativo de sentirse viejo

💬Ver 0 comentarios