Antonio Quiñones Calderón

Tribuna Invitada

Por Antonio Quiñones Calderón
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Los retos del martes 8

La elección general del martes 8 –la número 47 desde el surgimiento de los partidos políticos puertorriqueños en 1870; la 34ta a partir de la vigente soberanía estadounidense sobre Puerto Rico, y la 13ra desde el comienzo del bipartidismo en 1968– contiene unos retos particulares que merecen atención.

Por primera vez hay en la papeleta de votación dos candidatos independientes a la gobernación, ambos abogando por el fin del bipartidismo como opción única para formar gobierno. El reto que enfrentan Manuel Cidre y Alexandra Lúgaro es monumental: derrotar un sistema electoral al que el electorado está acostumbrado.

A ese reto se agrega la limitación publicitaria y de movilidad de electores de ambos, debido a la falta de los recursos económicos que les es mucho más fácil conseguir a los partidos que se alternan en el poder y, en un cuatrienio u otro, disponen del moderno y suculento “botín del corsario” de los contratos gubernamentales a caza por una selecta casta de inversionistas políticos.

El reto es gigantesco, y las estadísticas lo confirman: el voto íntegro depositado bajo la insignia de los partidos en la pasada elección alcanzó 96.63%, muy similar a las tres elecciones anteriores.

El Partido Popular Democrático tiene su reto con el voto íntegro por los partidos: el PNP lo ha superado en esa estadística en 8 de las 12 elecciones desde 1968, incluyendo las de 2004 y 2012 en las que, sin embargo, triunfó el candidato popular a La Fortaleza. Los votos íntegros bajo la insignia del PNP en las pasadas 4 elecciones han promediado unos 919,032, igual al 51.20% del total de votos obtenidos por ambos partidos.

Comparado con el promedio de 875,732 (o 48.7%) obtenidos por el PPD, se observa una base electoral del partido de la palma mayor por 2.5 puntos porcentuales sobre el partido de la pava. Ello representa un promedio de 43,300 votos de ventaja de la base electoral del Partido Nuevo Progresista. El reto del PPD es superar esa desventaja.

El PNP tiene su reto también: acaparar para su candidato a gobernador el “voto flotante”, que se estima en alrededor de 100,000 electores. Un ejemplo dramático del zigzag de esos votos se dio entre las elecciones de 2008 y 2012; en la primera, Luis Fortuño acaparó 1,025,965 votos, que se redujeron a 884,775 (unos 141,190 menos) en la segunda. Recapturarlos es el reto del candidato estadista en esta elección.

Los candidatos al más alto puesto electivo tienen ante sí su personal reto: superar los anémicos porcentajes de ventaja sobre su más inmediato rival, como ha ocurrido –con la excepción de 2008, por razones que explicaremos– en las pasadas 4 elecciones: 2.8% de Sila Calderón sobre Carlos Pesquera en 2000; .18% de Acevedo Vilá sobre Pedro Rosselló en 2004, y .60% de García Padilla sobre Fortuño en 2012. En 2008, la anteriormente señalada ventaja de votos de Fortuño sobre Acevedo Vilá (la mayor desde la de 202,653 de Sánchez Vilella sobre Luis Ferré en 1964), tuvo mucho que ver con los problemas en la dirección de su administración que enfrentó el gobernador popular, así como con el proceso judicial por corrupción a que se vio enfrentado.

Prevalecer con porcentajes sólidos, que representen un mandato claro del electorado y ayude a la elección de una considerable mayoría legislativa del partido victorioso es reto puntual de cada uno de los candidatos a la gobernación.

El de vida o muerte, el reto del PIP: preservar su franquicia electoral que perdió consecutivamente en las elecciones de 2004, 2008 y 2012, como la había perdido antes, en 1960, 1964 y 1988. Para acabar con esa racha tiene que echar el resto en la conquista de sus votos íntegros, que ha visto reducido, de los 82,699 de 2000 a los 36,519 de la elección pasada. Es reto igual para el PPT.

Los candidatos y partidos, como la Comisión Estatal de Elecciones, tienen un reto de lograr mantener el promedio de 80.7% de participación electoral registrado desde la elección de 1996, pero reduciéndose desde las pasadas 4 elecciones: de 82.2% a 78.19%.

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