Ángel O. Navarro

Tribuna Invitada

Por Ángel O. Navarro
💬 0

Loterías municipales para paliar la crisis

Durante la hegemonía española sobre nuestra isla, hace aproximadamente 200 años, Puerto Rico estuvo al borde de la bancarrota. Esto fue así debido a que nuestra isla dependió casi exclusivamente de un subsidio económico conocido como el Situado Mexicano. El Situado Mexicano era un envío de remesas anuales de monedas de oro y plata que llegaba a nuestras costas desde el año 1587 para usos específicos, principalmente militares y defensivos. Este dinero era muy codiciado por corsarios y piratas en el Caribe. Pero el final de las remesas de dinero desde México ocurrió al iniciar la Guerra de Independencia en México aproximadamente en 1809 (duró 222 años).  

Como era de esperarse, si a Puerto Rico no llegaba el envío anual de las remesas de dinero, la isla se sumiría en una gran crisis económica. En el año 1766, cuando las monedas de oro y plata no llegaron a nuestras playas, Puerto Rico se hundió en una gran crisis económica. El gobernador de aquel entonces mandó a fabricar papel moneda con carácter de urgencia -el papel moneda no gozaba de la confianza fiduciaria que tiene hoy día- y posteriormente, cuando llegaron las remesas de dinero en metálico, dicho papel moneda fue canjeado por las monedas de oro y plata y sacado de circulación. 

El efecto de este hecho histórico hizo que Puerto Rico, por casualidad o causalidad, se convirtiera en el primer país en Hispanoamérica en producir papel moneda. Posteriormente, en 1781 y en el decenio de 1790, Puerto Rico tuvo que enfrentar la falta del Situado Mexicano. Para afrontar dicha crisis, el gobierno volvió a hacer otras emisiones de papel moneda que fueron canjeados una vez llegado el dinero metálico. Sin embargo, como indicara anteriormente, el problema se acentuó cuando este dinero dejó de llegar para siempre con la Guerra de Independencia en México y las Guerras de Independencia de Sur América. Entonces es aquí que llegó el insigne e ilustre prócer don Alejandro Ramírez, nuestro primer intendente de Hacienda, a buscar alternativas y soluciones para paliar la crisis económica y salvar a Puerto Rico del colapso

Don Alejandro Ramírez realizó numerosas mejoras sustanciales a la economía insular para evitar la bancarrota, entre las cuales mencionaré las siguientes: 1. Reformó los impuestos en la isla. 2. Autorizó el uso de la moneda “macuquina” caraqueña en Puerto Rico -moneda tosca, irregular, sin cordoncillo que, con el nombre de corriente, circulaba en la América hispana- para mitigar la falta de moneda en circulación 3. Estableció la lotería (la primera en América; un impuesto indirecto) 4. Formó la Sociedad Económica de Amigos del País 5. Estableció el Diario Económico de Puerto Rico 6. Mandó a fabricar billetes de mejor calidad con lo último en tecnología anti-falsificación de la época y 7. liberalizó el comercio de Puerto Rico, entre las muchas reformas quelogró para Puerto Rico. Prácticamente, rediseñó el plan económico de la isla.

De sus muchas reformas hay una que quiero puntualizar pues aún tiene el beneficioso potencial para el mejor interés de los municipios en Puerto Rico actualmente. En el siglo 19, Puerto Rico, además de tener la lotería insular, también tuvo loterías municipales como lo las de Ponce y San Juan. Entiendo que si esto fue beneficioso para ambos municipios durante el siglo 19, podría ser beneficioso también durante el siglo 21

En la presente coyuntura histórica los municipios están atravesando dificultades económicas. Hace varios meses, envié una carta a la Cámara de Representantes, a través de la Oficina de Participación Ciudadana, para indicarles por qué es importante el establecimiento de loterías municipales. La carta, según me informaron, fue canalizada a la oficina de Antonio “Tony” Soto, presidente la Comisión de Hacienda. Creo que la medida debe ser considerada y estudiada con detenimiento, pues en estos momentos de crisis económica, ello podría beneficiar el bienestar común de los puertorriqueños y puertorriqueñas, si llegara a ser ley. 

Muy respetuosamente le sugiero a nuestros legisladores que consideren y estudien esta idea. Aprendamos de las lecciones de nuestra historia y emulemos esfuerzos innovadores de nuestros antepasados como el del prócer intendente don Alejandro Ramírez. El presidente John F. Kennedy, en su discurso inaugural, lanzó un reto a la población para fomentar el bienestar público y dijo: “Ask not what your country can do for you –ask what you can do for your country”.  

Siguiendo esta línea de pensamiento, todos los puertorriqueños y puertorriqueñas tenemos el deber ciudadano de aportar ideas que deben ser consideradas por el gobierno para buscar fomentar el bienestar común de nuestra bendita Isla del Encanto.

💬Ver 0 comentarios