Jessica Santiago

Tribuna Invitada

Por Jessica Santiago
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Manejar generaciones en un mismo espacio laboral

El mundo cambia día a día, y el trabajo no es la excepción.  La actual mayor expectativa de vida mayor hace que más personas atrasen el retiro. Se proyecta que para 2024, el 25% de los trabajadores tendrá más de 55 años de edad. Treinta años atrás, en 1994, el porcentaje era 12.  Hoy, en muchas empresas coexisten cinco generaciones: tradicionalistas (niños de la postguerra), “baby boomers”, generación X, generación Y (millennials) y generación Z.  

Las experiencias de cada generación marcan y construyen a las personas.  Por ejemplo, los tradicionalistas vivieron la Gran Depresión de 1929, mientras que la generación Y nació con el uso de los teléfonos celulares y vivieron el colapso de las Torres Gemelas en la Ciudad de Nueva York.  La generación Z vive en uso constante de la tecnología, pero se ha topado con el huracán María y la crisis económica.  Si bien los “baby boomers” escuchaban a los Beatles, los Z escuchan Ozuna y Bad Bunny. 

Por esto las empresas deben conocer y entender los cambios generacionales y atemperar sus culturas organizacionales a los tiempos.  Muchas personas se atemperan a los cambios, como mi papá que usa Facebook. Pero para los Z, esa red social es antigua; prefieren Snapchat, Instragam, Telegram, etc.  

La diversidad provee beneficios, pero también retos a las organizaciones. Las características de cada generación son activos para las empresas, siempre y cuando se canalicen de la forma correcta y, sobre todo, haya receptividad para aprender y entender.  No hay por qué enfocarse en qué diferencias hay entre las generaciones, sino en las similitudes que puedan existir.  Para comenzar a construir estrategias, el patrono debe conocer sus datos demográficos. Mientras mejor entendamos a nuestra clase trabajadora, más disposición habrá para trabajar en conjunto. Debe existir un sistema claro y eficiente de comunicación en la empresa. 

El conocimiento tecnológico que aportan las generaciones Y y Z es tan valiosa, como la experiencia e historia que aportan los tradicionalistas y “baby boomers”.  La clave es identificar las fortalezas de cada cual y maximizarlas. Los “baby boomers” prefieren la interacción personal y son los famosos “workaholics”, mientras que los “millenials” atesoran su tiempo, prefieren la flexibilidad de horario, vacaciones y trabajo remoto.  Siempre es saludable hacer cambios, y más cuando el público los está solicitando. Empresas que no tenga la capacidad de moverse con los tiempos, tendrán cada día más retos para conseguir talentos y, sobre todo, para retenerlos.  

Hay estudios que mencionan que los “millennials”, quienes componen un 35% de la clase trabajadora en los EEUU deben sentir conexión personal con su trabajo, de lo contrario lo ven como una etapa temporera para llevar comida a la casa y pagar la renta, mientras buscan otras alternativas de empleo quelos inspiren.  Es importante destacar que la retroalimentación siempre ha sido un tópico importante en el empleo. A todos nos gusta recibir insumo de nuestro desempeño.  No obstante, en el caso de los “millenials” este tema no solo es importante, sino que esperan que sea de forma rápida.  Han vivido en una era en la cual están acostumbrados a recibir retroalimentación de forma rápida, 24/7 y con mucha información accesible.  

En conclusión, la evolución de las compañías es importante, y esto debe incluir las herramientas de comunicación interna y entender los recursos para el éxito del futuro empresarial. 

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