Luis G. Rivera Marín

Tribuna invitada

Por Luis G. Rivera Marín
💬 0

Marcha por nuestras vidas

Este sábado 24 de marzo, Puerto Rico se une a millones de personas a nivel de Estados Unidos y el mundo entero, en  la “Marcha Por Nuestras Vidas". Esta movilización, que nace de los corazones de los jóvenes, debe ser acompañada por todos los ciudadanos.  Utilizo adrede, el “debe”; pues tenemos la obligación de corresponder en lo moral, y como sociedad en su conjunto, a esta iniciativa. Honrando a su vez, lo más preciado que tiene el ser humano: la vida.    

Los jóvenes están reclamando comunidades donde reine la paz, la tranquilidad y no el temor. Porque han sufrido en carne propia de la pérdida de vidas que hoy nos faltan, que tenían nombre y apellido. Esas vidas tenían sueños, ilusiones y amores. Esas vidas, han sido arrebatadas…  

¿Dónde fallamos? ¿Qué mundo vamos a dejarles a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos? Son preguntas a las que necesitamos, entre todos, encontrarle las respuestas que nos ayuden a volcar luz a tanta oscuridad.  

En esta búsqueda, puede haber posiciones distintas y, en algunos casos, hasta posibles antagonismos según la doctrina utilizada. Lo que seguramente habrá y este es el espíritu y propósito en Puerto Rico de la “Marcha por Nuestras Vidas”, es un común denominador: que trasciende creencias, religiones, colores políticos y escritos. El ser humano universal está a favor de la vida.  

Poner el foco en otro lado, solo nos nublará la visión. Este no es un “problema” de garantías, ni de enmiendas y mucho menos de derechos. Este es un problema que debemos enfocar como hermandad, para terminar con estos asesinos que tiñen de locura y muerte a la comunidad.  

Así como un pincel no puede por sí solo realizar un bello cuadro, un arma por sí sola no puede quitarle la vida a un alma inocente. En ambos casos, diametralmente opuestos, hay un individuo que los acciona.  

La marcha de los acontecimientos fuese otra, si los medios a utilizar, estuvieran impulsados por personas probas, en otras circunstancias. Ese es humildemente uno de los puntos a trabajar. Debemos profundizar en los valores humanos, morales y sociales, para que nuestros emergentes, sean personas honradas con espíritu de construcción, no de destrucción.  

Como todo camino a recorrer, comienza con los primeros pasos. Este sábado a las 10 am, desde el Paseo Laguna del Condado, con el negro, como color distintivo, los invito con el corazón y los brazos abiertos, a recorrerlo juntos.

Otras columnas de Luis G. Rivera Marín

miércoles, 12 de septiembre de 2018

El alma humanitaria boricua

El secretario de Estado, Luis Rivera Marín, rememora la misión humanitarian “Operation Safe Haven”, en la que Puerto Rico brindó ayuda a residentes de varias islas caribeñas que lo perdieron todo tras el impacto del huracán Irma

💬Ver 0 comentarios