Rubén Rodríguez Delgado
💬 0

Marcus Stroman dejó sin energías a Puerto Rico

El Clásico Mundial tuvo un final inesperado y triste para Borinquen.

Tal como si fuera parte de un libreto, un talentoso lanzador por el que por sus venas corre sangre borincana se encargó anoche de poner fin a las esperanzas de todo un país de ganar el certamen mundialista.

Sí, Marcus Stroman, el mismo que la novena de  Puerto Rico puso a gatear en la anterior confrontación en la segunda ronda, anoche estuvo magistral, abusador e imperturbable desde la lomita.

Fue poco o prácticamente nada lo que Puerto Rico pudo hacer en la ofensiva. Stroman, hijo de una puertorriqueña pero nacido en Nueva York, dejó sin energías a los boricuas sacándolos de paso con unos movimientos ‘engañosos’ nunca antes vistos en él.

Hay que admitirlo. Como se dice en el argot beisbolero: puso a comer de la mano a nuestros bateadores, que lucieron perdidos e impacientes en el plato.

Con cada entrada, el moreno lanzador se puso mejor y la confianza fue en aumento hasta que Ángel Pagán le pegó un sencillo abriendo la séptima. Fue el último bateador que enfrentó pero el daño ya estaba hecho.

Los bateadores estadounidenses se encargaron de darle apoyo temprano a su lanzador cuando en la tercera entrada un jonrón de dos carreras de Ian Kinsler sobre Seth Lugo los puso en el pizarrón.

De ahí en adelante los norteamericanos no miraron atrás con el respaldo de más de 50,000 aficionados en el Dodgers Stadium.

Estados Unidos vino de menos a más en el Clásico. Estuvieron a punto de caer ante Colombia en la primera ronda y parecieron poner en peligro su clasificación en la segunda cuando perdieron ante nuestro combinado. Pero reaccionaron con tres triunfos al hilo incluyendo entre sus víctimas a Venezuela y Japón. Cerraron con el contundente triunfo ante los nuestros  para alzarse con su primer cetro mundialista.

Antes del partido del martes ante Japón, les comenté a varios amigos sobre la peligrosidad de los norteños. Con el talento que presentaron para esta contienda y jugando en su casa, Puerto Rico tendría que jugar perfecto para derrotarlos.

Fue un triste final para la carismática y aguerrida novena de Puerto Rico.

‘Los Nuestros’  cayeron como guerreros. Ganaron siete partidos al hilo, dejando en el camino a novenas como Venezuela y Dominicana, esta última favorita para repetir.

Por las últimas dos semanas mantuvieron unido a un país usualmente dividido y que, para colmo atraviesa, por serios problemas económicos.

Esta talentosa novena no tiene razones para sentir vergüenza ni tristeza. No se ganó en el terreno, pero ‘Los Rubios’ se echaron en el bolsillo los corazones de todos los habitantes de este país.

Otro subcampeonato en el resumé, pero no duden de que este núcleo de jugadores jóvenes y talentosos nos llevarán pronto a un cetro. No descarte que esto ocurra en el 2021.

Otras columnas de Rubén Rodríguez Delgado

💬Ver 0 comentarios