El Nuevo Día

El Nuevo Día

Por El Nuevo Día
💬 0

Más allá de Catalunya

El conflicto catalán trasciende los confines territoriales de Catalunya y del estado español. Involucra consideraciones jurídicas, políticas e ideológicas de resonancia universal. Están en juego el modelo territorial español y el posicionamiento de Europa en cuanto a las regiones de sus estados miembro. También lo están la pugna entre legalidad y legitimidad,  la interacción de sistemas jurídicos plurales, las políticas basadas en identidades nacionales y lingüísticas y la relación entre los gobiernos centrales y las regiones en estados autonómicos o federales. 

Implicados también están el principio de integridad territorial defendido por los estados modernos, las arenas movedizas de los diversos tipos de nacionalismo, los matices y exigencias del derecho a la autodeterminación, la relación entre Constitución y democracia y nada más y nada menos que el principio democrático mismo. 

Todos estos asuntos se manifiestan en un contexto particular: las historias respectivas de Catalunya y el resto de España y las imbricaciones y resentimientos generados por su relación de siglos. Los portavoces de las distintas posiciones han echado mano de esas referencias discursivas, a veces con el mismo lenguaje, pero con interpretaciones e implicaciones divergentes. 

Esto último quedó evidenciado en un encuentro reciente en la sede del Parlamento catalán entre un grupo de estudiantes puertorriqueños y dos diputados que representan tendencias políticas distintas en ese cuerpo. Ante las mismas preguntas sobre las posibilidades de la independencia y la legalidad de la consulta propuesta por el gobierno catalán, los legisladores ofrecieron contestaciones opuestas que ponían de relieve el abismo que existe entre las visiones de mundo de independentistas y unionistas.  Cuánto podrá cerrarse esa brecha es una interrogante sin respuesta en estos momentos. 

            Una cosa es incuestionable. Las expresiones de apoyo a la independencia catalana han crecido en proporción geométrica desde el 2010. Otro hecho sobresaliente es la naturalidad con que hoy día se asume la posibilidad de la independencia entre los sectores más diversos. Aun entre aquéllos opuestos a ella es frecuente oír expresiones como “estamos volviéndonos locos, pero si al fin y al cabo gana la independencia -admisión de que ese resultado es posible- ya veremos qué hacemos”. 

Unos están convencidos de que habrá consulta en noviembre; otros afirman que no habrá consulta legal. Surge ahí el conflicto entre la legalidad y la legitimidad. Para Madrid no hay posibilidad de que los catalanes realicen una consulta que cumpla con los parámetros constitucionales, según son interpretados por el gobierno español. Los independentistas, en cambio, señalan que sí puede celebrarse una consulta legal si hay la voluntad política para ello. Acusan a Madrid de cerrarles las puertas con sus interpretaciones restrictivas y apuestan a la realización de una consulta que cumpla con los requisitos de la legalidad catalana. Es decir, empieza a hablarse de dos legalidades:  la del estado español y la de la comunidad autónoma de Catalunya. 

            No hay argumento jurídico que pueda invalidar la voluntad soberana del pueblo catalán expresada en las urnas, afirman los soberanistas. En otras palabras, la legitimidad democrática no depende exclusivamente de la legalidad. En el fondo, hay una voluntad democrática que toda legalidad debe respetar, según los argumentos del bando independentista. 

            Mientras unos reclaman el derecho a la autodeterminación, los otros afirman la supremacía del principio de la integridad del estado. Si desde Madrid se lanzan descalificaciones del llamado nacionalismo catalán, catalogándolo de peligroso, desde Catalunya se critica el nacionalismo centralista que afirma la unidad esencial del pueblo español, no sujeta a fragmentaciones desintegradoras. 

            Finalmente, está la cuestión de Europa.  ¿A quién favorecerán los estados europeos, que cuentan entre los suyos al estado español? ¿Puede Europa darse el lujo de enajenarse regiones enteras que, como Catalunya, pugnan precisamente por una inserción más protagónica en el seno de la comunidad política y económica europea? 

            Las cuestiones suscitadas por la coyuntura presente tienen, pues, implicaciones que trascienden el caso específico de Catalunya. Eventualmente, tanto Europa como el resto del mundo tendrán que enfrentarse a los retos que el conflicto catalán-español les impondrá.

Otras columnas de El Nuevo Día

jueves, 19 de septiembre de 2019

Valorar la tierra abona a un Puerto Rico seguro

Con iniciativas de siembra de árboles y el cultivo de las tierras para producir alimentos, ciudadanos con el respaldo del tercer sector y entidades de gobierno procuran paliar la grave deforestación que dejó el huracán María hace dos años. Los esfuerzos son necesarios, pero se requiere una política pública integrada y coherente para proteger estos recursos que hacen a la isla menos vulnerable.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Justicia social con los fondos de Medicaid

El Congreso de los Estados Unidos debe atender el reclamo de Puerto Rico para que se apruebe a corto plazo la importante asignación de fondos que aseguraría la continuación de los servicios de Medicaid en la isla.

martes, 17 de septiembre de 2019

Es preciso resolver las deficiencias correccionales

Las deficiencias que aquejan al sistema correccional de Puerto Rico requieren acción eficiente y urgente. De ello dependen su aportación a la paz social y su responsabilidad de proveer trato digno y oportunidades de reintegración productiva a sociedad, a las personas que cumplen castigos.

lunes, 16 de septiembre de 2019

Apoyo a los desplazados por el cambio climático

A raíz del desastre causado por el huracán Dorian en las Bahamas, miles de personas han tenido que abandonar lo poco que les quedó para moverse a otras tierras, de forma similar a lo vivido por miles de puertorriqueños hace casi dos años, cuando el poderoso ciclón María devastó a Puerto Rico.

💬Ver 0 comentarios