Luis A. Zambrana

Tribuna Invitada

Por Luis A. Zambrana
💬 0

Más cárcel y menos escuelas

Através de su historia, el sistema penal en Puerto Rico se ha expandido desproporcionada y contraproducentemente. El alza irrazonable de penas; la reducción considerable de garantías procesales; la merma de herramientas penológicas de rehabilitación, y la conversión de nuestras prisiones en refugios de “enemigos” incorregibles, configuran una política criminal extremamente draconiana. Su efectividad mayor ha sido aprisionar en masa a quienes en gran medida el Estado les ha dado la espalda desde la niñez. Los proyectos de la Cámara 1035 y 1036 se enmarcan bajo ese paradigma punitivo.

Esos proyectos pretenden enmendar nuestro sistema de justicia juvenil para, a grandes rasgos, acercarlo más al ámbito penal de adultos. Sendas medidas fueron aprobadas atropelladamente por ambas cámaras legislativas.

Es inaceptable que nuestras instituciones políticas cometan los mismos errores año tras año, y sigan aprobando normas orgánicas que no surgen de esfuerzos pluralistas que justifiquen y legitimen la aprobación de leyes tan importantes como son las normas para procesar y juzgar a nuestros menores.

Estos proyectos intentan aumentar notablemente los términos de las medidas dispositivas (sentencias condenatorias en adultos); amplían el catálogo de faltas tipo III (delitos con las penas más severas); posibilitan la reclusión de menores que incurran en faltas tipo I (delitos menos graves); flexibilizan los términos de juicio rápido; equiparan el desvío de menores al de adultos, exigiéndole una alegación de incurso (culpable en adultos) para poder acogerse al mismo; exigen el cumplimiento consecutivo de la medida dispositiva y la pena cuando el menor haya sido juzgado y convicto como adulto; equiparan la figura del procurador de menores a la de fiscal, y posibilitan la renuncia de derechos del menor aun en ausencia de abogado, padre, madre o encargado.

Ese acercamiento al sistema de adultos ocurre pese a que estudios científicos y sociales recalcan las diferencias decisivas entre el cerebro de un adulto y el de un menor, lo que repercute efectivamente en el grado de culpabilidad que se le puede imputar a uno y a otro. Y a pesar de la reciente corriente jurisprudencial del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que adopta un criterio de culpabilidad reducida para diferenciar el trato de un menor del de un adulto (Roper v. Simmons, Graham v. Florida y Miller v. Alabama). La tendencia judicial federal es alejar el juzgamiento de menores del de adultos. Con estos proyectos en Puerto Rico se asume la posición radicalmente contraria.

No hay urgencia para aprobar estos proyectos de forma atropellada. Nuestro sistema de justicia juvenil, en gran parte, está dirigido hacia las comunidades más empobrecidas de nuestro país en quiebra. Es una falacia liberal pensar que un menor de escuela privada se expondrá igual que uno de escuela pública -o desertor- a un sistema que históricamente ha fungido como puente hacia la cárcel de adultos. El Estadono puede excusar su ausencia con medidas que desaparezcan a los menores de la libre comunidad.

Claro que hace falta una reforma del sistema de justicia juvenil. Pero una lo suficientemente inclusiva como para reunir a profesionales de la conducta, de las ciencias sociales y naturales, a adultos que fueron procesados como menores y a personas que se han visto involucradas en un proceso tan traumático como lóbrego. Tenemos la oportunidad y los profesionales para ello, no los desperdiciemos. Tampoco echemos por la borda a nuestra cada vez menos juventud, también afectada por la merma poblacional, pues con ello estaremos lanzando el futuro de nuestro país al vacío.

Otras columnas de Luis A. Zambrana

jueves, 5 de abril de 2018

El destierro como medida penitenciaria

El abogado Luis Zambrana reflexiona sobre los fundamentos del confinamiento en nuestro ordenamiento y la propuesta de mover reos de prisiones en la isla a cárceles en EE.UU. Alude a la prohibición del destierro en la Declaración de Derechos Humanos de la ONU y cuestiona el fin resocializador de las reubicaciones

💬Ver 0 comentarios