Carlos Pérez Morales

Tribuna Invitada

Por Carlos Pérez Morales
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¡Me gustan los estudiantes!

¡Que vivan los estudiantes,

jardín de nuestra alegría!

Son aves que no se asustan

de animal, ni policía

Y no le asustan las balas,

ni el ladrar de la jauría.

Caramba y zamba la cosa

¡Qué viva la astronomía!

M.S.

Con estos hermosos versos, proclamaba al mundo entero la cantautora argentina, su admiración por los estudiantes. Mercedes Sosa se refiere a la capacidad de este grupo de jóvenes para luchar contra el orden establecido, contra las injusticias y contra la represión.

Con el paso a un mundo moderno, han sido los estudiantes, la vanguardia transformadora de los pueblos.  Durante el Siglo XX, siglo en que escribe la cantautora, surgieron muchos movimientos estudiantiles que lograron profundos cambios en la administración universitaria, en el régimen político, en los asuntos militares, en asuntos económicos, en la música y en todo el orden social. Durante la década del sesenta del siglo pasado, los movimientos estudiantiles formaron parte de las instituciones educativas y forjaron muchos cambios sociales que hoy perduran.

En sociedades conservadoras como la nuestra, han sido capaces de enfrentar la posición colonial dura impuesta por la metrópolis y su gobierno títere.  Han sido los únicos que, con su poderosa voz y actuaciones, se han enfrentado al engendro colonial que significa la Junta de Supervisión Fiscal.  Este organismo de creación imperial, funciona como un Supra gobierno que toma las últimas decisiones en torno a todo el gobierno colonial. 

La Junta ha tomado e impuesto crueles decisiones sobre nuestro pueblo. Estas decisiones tienen que ver con su verdadera misión, que es, lograr que Puerto Rico pague a los bonistas de Wall Street, la pesada deuda que mantiene con ellos y que esto se haga al menor tiempo posible. Las decisiones más importantes que han tomado contra nuestro pueblo la Junta y su principal aliado, el gobierno colonial de Ricardo Rosselló, son de carácter económico.  Aumentaron gigantemente los impuestos al consumo, incluyendo los servicios, redujeron las pensiones gubernamentales, disminuyeron el salario mínimo a la mitad para los jóvenes que empiezan a trabajar, eliminaron fondos para la salud y lo que disparó la ira de los estudiantes, cortaron drásticamente en una tercera parte el presupuesto de la Universidad de Puerto Rico.  Este recorte representa $450,000, millones de dólares. De acuerdo a las máximas autoridades universitarias, esta medida impide el cumplimiento de la misión universitaria, convirtiendo a la institución en inoperante.

Rápidamente nuestros estudiantes reaccionaron contra la medida. Presionaron a la administración universitaria para que rechazaran la el recorte. Luego celebraron una Asamblea en el Recinto de Río Piedras y decretaron un paro. Si no se llega a un acuerdo pronto, convocarán una Asamblea Nacional Estudiantil Universitaria donde sin temor a equivocarnos, se decretará una huelga general de estudiantes.

SI comparamos las acciones tomadas por los estudiantes con las de otros sectores sociales que han sido afectados, los mismos han demostrado ser una vez más, la vanguardia de la sociedad en la lucha contra la injusticia y el coloniaje.

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