Ircha I. Martínez Rodríguez

Tribuna Invitada

Por Ircha I. Martínez Rodríguez
💬 0

Mientras llega la energía eléctrica

La pregunta obligada luego de haber pasado ciento y tantos días de los eventos climatológicos que afectaron a Puerto Rico es, ¿te llegó la luz?  Ya no se pregunta ¿cómo estás?, ¿cómo está tu familia?  Ahora, toda conversación está relacionada a si se posee o no el servicio de energía eléctrica.

Cuando hablo con alguien que no tiene este preciado servicio le pregunto, ¿qué es lo peor de no tener energía eléctrica?  Luego de una descarga de emociones, las personas reflexionan y expresan su incomodidad. Les molesta no poder llevar a cabo las actividades cotidianas si no tienen en su mano una linterna.  No encuentran sus pertenencias con facilidad. Los cambios en su rutina diaria como: la compra de gasolina, acostarse temprano, dormir al son de los generadores de energía, etc. La dificultad de no tener alimentos frescos en su nevera. Bañarse con agua fría o a cubito si calientan agua. No ver televisión. La compra no planificada de enseres que no utilizan electricidad. Entre otras.

La severidad de un desastre natural se relaciona negativamente con el bienestar y el crecimiento postraumático. Estudios relacionados a desastres naturales y su impacto en la vida de las personas indican lo importante que son estos aspectos para reanimar a la población afectada.  El bienestar es definido como el funcionamiento óptimo psicológico y experiencial de las personas.  El crecimiento postraumático se refiere a los cambios positivos que experimentan las personas luego de vivir experiencias adversas.

Un elemento que disminuye la severidad del impacto en el bienestar y el crecimiento postraumático es el optimismo. Las personas pueden ser capaces de percibir cambios positivos a pesar de experimentar un evento traumático cuando son optimistas.

El optimismo es considerado como una tendencia a ver las cosas de manera positiva, con esperanza y favorable. Se considera como la actitud de una persona que posee fortaleza interior que le ayuda a enfrentar y atravesar momentos difíciles. 

Puerto Rico históricamente se ha distinguido por poseer un alto nivel de felicidad. Según una encuesta realizada en noviembre 2017, luego del huracán María, un 85% de los encuestados expresó estar bastante o muy feliz. Aunque vivieron momentos desesperantes.  La actitud positiva les hace decir que están felices.

Han pasado casi cinco meses del huracán. Es momento de reflexionar sobre cómo está nuestro bienestar y si el crecimiento postraumático es favorable. Si es así, ¿está involucrado el optimismo?  En momentos de incertidumbre y apagones inesperados, procuremos activar el optimismo. Ante la controversia de cuándo, cómo y quiénes la han de suplir, active el optimismo. 

Mantener la esperanza y una actitud positiva nos puede ayudar a tener un crecimiento postraumático positivo. Continuar ayudando al que carece de sus necesidades básicas provee una sensación de bienestar a todos. Sigamos demostrando el alto nivel de felicidad con la chispa del optimismo.

💬Ver 0 comentarios