Eudaldo Báez Galib

Tribuna invitada

Por Eudaldo Báez Galib
💬 0

Mi nota discordante

El evento ciclónico no nos cambiará. Siento decirlo. Seguiremos siendo como siempre hemos sido. Tras cada evento rajante de nuestras vidas, sea por la madre naturaleza o las vicisitudes de nuestra condición sociopolítica, retornamos a como siempre hemos sido: tímidos ante el mundo, voraces entre nosotros, pero, afortunadamente, con alma bondadosa.

Son laudables los muchos esfuerzos en ofrecer esperanza y vaticinar un mejor futuro. El hecho de que María casi nos borra del mapa inspira a buenas personas a alentar la construcción de un nuevo país sobre los escombros. No no será así, independiente de la bondad borincana y la esperanza angustiosa por un milagro. Alentar esperanzas y garantizar un buen futuro genera falsísimas expectativas si no reconocemos unas realidades. Rehacer el país requiere sólida gobernanza a largo plazo, sustituir al “yo” por un “nosotros” comunal. Eso no se construye solo con deseos.

La corrupción no desaparecerá. Por el contrario, se incrementará con la saturación de fondos federales para la reconstrucción física del país. Los sabuesos de contratos husmean activa y efectivamente. Los megaproyectos fueron un buen entrenamiento. Aunque produjeron convicciones criminales, evidencian que en esa subcultura la prisión no es disuasivo.

Somos una nacionalidad dividida por tres visiones de futuro, cada una explicada mendazmente. Nos nutrimos de falsedades en las que cada asunto vital, sea sentencias judiciales, expresiones congresionales, análisis políticos o económicos, es interpretado de forma diferente por esas tres visiones, manejadas para influir las debilidades cívicas de sus clientelas. Tierra movediza no sostiene estructuras.

No es posible reformar. La información que permitiría decisiones políticas y sociales de la comunidad es canibalizada. El colaboracionismo de algunos sectores mediáticos de opinión y análisis político, induce al ciudadano a confusión. Lo que, unido a la imposibilidad electoral de, generalmente, votar por los mejores candidatos debido al estatus -que fuerza a apoyar al candidato de su ideología sea o no el apropiado- marca la papeleta como el perro a su territorio.

Si el anhelado milagro expatria al empresarismo político, compone un diálogo ideológico que entierre el politicastro y hace razonar a un sector del opinionismo y análisis político-mediático… ¡entonces habrá un nuevo Puerto Rico.

Otras columnas de Eudaldo Báez Galib

jueves, 15 de febrero de 2018

La expulsión legislativa

Elexsenador Eudaldo Báez Galib explica la diferencia entre residenciamiento y juicio político

viernes, 9 de febrero de 2018

El sufragio desprotegido

El exsenador Eudaldo Báez Galib pregunta si Puerto Rico debe continuar con la filosofía de nivelación multipartidista para evitar el fraude

💬Ver 0 comentarios