Emilio Pantojas García

Tribuna Invitada

Por Emilio Pantojas García
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“Ni voto ni me quedo calla’o”

Muchos recordarán la campaña de 2008 “vota o quédate calla’o”, encabezada por el cantante Daddy Yankee y otras personalidades jóvenes. Se recalcaba la importancia de que los jóvenes se inscribieran y votaran. La crisis política que resultó del “gobierno compartido” producido por un cerrado resultado en las elecciones previas, se pensaba sería resuelta por la participación masiva de nuevos electores.

A ocho años de esas elecciones el disgusto y la crisis se han profundizado. Sólo que ahora comenzamos a darnos cuenta que no es cuestión de votar sino de cómo y por quién votamos. Las últimas ocho elecciones (1984-2012) han producido seis cambios de gobierno. Y desde entonces, decenas de políticos electos, funcionarios de agencias y empresarios “inversionistas políticos” han sido convictos y encarcelados por actos de fraude y corrupción pública. El sonado caso de Anaudi Hernández es el último de una retahíla de casos similares contra funcionarios, donantes y miembros de los partidos principales, el PPD y el PNP.

Téngalo claro, los partidos que han gobernado el país desde 1968 se han convertido en maquinarias corruptas financiadas por el “inversionismo político”; frase que se ha puesto de moda para definir los socios privados de la corrupción pública.

Tengamos claro, además, que a pesar de la protesta masiva de los electores indicando que votarán en proporciones sin precedentes por los candidatos independientes a la gobernación, una de esas dos maquinarias corruptas asumirá la gobernación del país. La asumirá con mucho menos del 47% que constituye el mínimo para ganar elecciones en la historia reciente, pero tomará el control del gobierno y de las maltrechas finanzas del país. Recordemos que son tres papeletas y que los candidatos independientes no tienen planchas de legisladores, alcaldes y legisladores municipales, que son los soldados y soldadas en las trincheras de la corrupción.

Por otra parte, los que tienen la esperanza de que la Junta de “Supervisión” y Gerencia Fiscal será un ente objetivo que enderezará las finanzas públicas para el bien del “pueblo” se equivocan. La Junta es presidida e influenciada por individuos ligados al partido que tiene la ventaja en las encuestas. Ellos se constituirán en juez y parte de las decisiones financieras que se tomen.

Quienes piensen que podrán expresar su protesta dañando la papeleta o dejándola en blanco, sepan que no podrán hacerlo dentro de la santidad constitucional del voto secreto. El nuevo proceso de escrutinio electrónico obstaculiza la secretividad del voto en blanco y las papeletas dañadas. Estas papeletas serán rechazadas por la máquina y se deberá pedir asistencia de los funcionarios de colegio para completar el proceso, divulgando así la manera de votar. Esto incomodará a muchos ciudadanos, especialmente los empleados públicos, que quisieran protestar secretamente con un voto en blanco o dañado en alguna o las tres papeletas.

¿Es que no hemos aprendido? En 2012 también hubo 4 alternativas a las maquinarias corruptas: PIP, PPT, MUS y PPR y un cambio de gobierno, pero aquí estamos, peor que nunca. Como dijo Edgardo Rodríguez Juliá: “El bipartidismo inconsecuente se ha convertido en multipartidismo irreflexivo”. El voto de protesta no concertado debilita los partidos tradicionales pero no elige una alternativa.

Yo pienso abstenerme hasta que se logre una concertación de la oposición. Por eso ni voto ni me quedo calla’o; trabajo buscando alternativas. Abstenerse no es desperdiciar el derecho al voto, es afirmar el derecho ciudadano a protestar con un silencio contundente. La abstención sí cuenta y ha ido en ascenso en los últimos años.

Pero si usted vota y se elige una de las dos maquinarias corruptas, no se queje, quédese calla’o. Su voto legitima el negocio en que se ha convertido la política puertorriqueña.

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sábado, 30 de junio de 2018

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