Luis Rafael Sánchez

Desnudo Frontal

Por Luis Rafael Sánchez
💬 0

Novel Premio Nobel

1

Muchos y sonoros “Bravos” a la Academia Sueca por la otorgación del Premio Nobel de Literatura del año 2016 a Bob Dylan. Muchos y sonoros “Bravos” por legitimar el rango de poeta buenaventurado que evidencia el compositor norteamericano a lo largo de su obra. Una obra que integra, a la perfección, los comentarios de la palabra y de la música; comentarios y opiniones persuasivos de la época en que vive y del amor como salvación.

Durante la transmisión televisiva de los conciertos sinfónicos, reparo en la opinión que un Beethoven o un Sibelius les asignan a ciertos instrumentos. Sospecho que algo adicional comunica el solo breve de un violín o la lamentosa insinuación de una trompeta, más allá del gran tema que centra la pieza.

La poesía que tiene el corazón humano como destino no tiene un sitio preasignado donde florecer. Florece hasta en la maleza como recuerda Sylvia Rexach, gran poeta despachada como “fina compositora de boleros”. Florece hasta en los zapatos viejos como recuerda Luis Carlos López, gran poeta colombiano. Florece en el universo de lo pedestre, como recuerda Pablo Neruda a través de unas prodigiosas odas elementales. ¿Llamarlo gran poeta a estas alturas? Florece hasta en el pentagrama sobre el cual suda su inspiración el poeta al que se le mantiene a raya con el apodo de compositor de letras. No es el tema, ni el asunto, ni el “compromiso”: es el control a fondo de la emoción y la inteligencia lo que hace enorme el poema, tenga forma de soneto clásico o bolero romántico, de tango o ranchera.

¿De ranchera? Pues sí. Un poema esplendoroso contiene la ranchera que firma José Alfredo Jiménez. Se titula “Amanecí otra vez entre tus brazos”.

2

También muchos y sonoros “Bravos” por reconocer, finalmente, que el literario no es un trabajo restringido, estrictamente, al juicio académico. Muchos y sonoros “Bravos” por sugerir o implicar que la poesía es capaz de absorber y reciclar lo tachado de vulgar, de chato, de mediocre. De reciclar y de recalcar la belleza que el distraído pasó por alto. “Qué falta tú me haces”, bolero de Bobby Capó, que interpreta la voz hermoseada por las malas noches de Gilberto Monroig, viene a cuento.

Vulgares, chatas y mediocres acaban por parecer las quejas amorosas, aun cuando salgan de la boca de Julieta Capuletto. Sin embargo, como ocurre en el bolero “Qué falta tú me haces”, la reordenación puede dotarlas de una inesperada coherencia. Porque si las quejas de amor no son coherentes mejor dejarlas en paz.

3

Sobre todo, muchos y sonoros “Bravos” por honrar, vía el Nobel a Dylan, la excepcional gestión poética de un Agustín Lara y un Pedro Flores, un Silvio Rodriguez y una María Grever, un Joan Manuel Serrat y un Rafael Hernández, una Violeta Parra y un Juan Luis Guerra. Es decir honrar la gestión poética del cancionero popular que nutre a la humanidad. ¿Popular? Pero, si la Reina Isabel oye y celebra a los “Beatles”.

No halo la sardina para la brasa del idioma español por chauvinismo. Lo hago por ignorar el nombre del poeta que creó “Torna a Sorrento”, del que creó “Lili Marlene”, del que creó “Rien de rien”, del que creó “Noche de paz”. O de los que crearon los fados que Amália Rodrigues me enseñó a amar durante lejanas noches lisboetas de vino verde.

Del tango ni se diga. Los poetas que reivindican el tango sobreviven, anónimamente casi, aun cuando se le reverencia como un género transgresor que tiene por valedores a Ernesto Sábato y Jorge Luis Borges.

4

El dístico finaliza una balada de Juan Gabriel. Lo tengo por denuncia sublime del amor como necesario contratiempo. Lo tengo como otro ejemplo del poeta mayor que Juan Gabriel es. No lo hallé en libro alguno, lo hallé entre los neones velloneriles del bar que unos nombran de doña Nellie y otros de don Lorencito. Sitúa en la jurisdicción municipal de Yabucoa, a mitad de la carretera que cruza el barrio Aguacate. La balada la canta, sin economizar sentimiento, Marc Anthony. ¿El dístico?: “Yo era muy feliz, pero te encontré”.

La asombrosa gestión poética de Juan Ga, también la premia la Academia Sueca cuando premia a Bob Dylan. Más que una obra monumental se premia un monumental entendimiento: todas las buenas literaturas, la literatura, se lea o se cante.

Otras columnas de Luis Rafael Sánchez

domingo, 28 de octubre de 2018

“Run, baby, run”

El escritor Luis Rafael Sánchez reflexiona sobre lo que le pasó a "Adam Anhang Uster, el empresario canadiense que prosperó, se casó y halló la muerte en Puerto Rico tras suplicarle a la esposa “Run, baby, run”

domingo, 30 de septiembre de 2018

Trump inmortal

El escritor Luis Rafael Sánchez plantea una inminente contradicción isleña de erigir una estatua de Donald Trump frente al Capitolio.

sábado, 25 de agosto de 2018

Mundi se sincera

El escritor Luis Rafael Sánchez “comparte el comunicado que le hizo llegar inquieta la elefanta Mundi”

💬Ver 0 comentarios