Margarita Benítez

Punto de vista

Por Margarita Benítez
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Nuestros archivos y nuestros tesoros

En poco más de un año que llevo a la cabeza de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades (FPH), he descubierto muchos tesoros, gran parte de ellos en nuestros archivos. También existen otros muchos tesoros en los archivos de diversas instituciones culturales y educativas del país, entre ellas el Instituto de Cultura Puertorriqueña, la Biblioteca Nacional, la WIPR, y la Biblioteca Lázaro de la Universidad de Puerto Rico, por solo mencionar algunas entre las que tienen la misión de custodiar y ampliar el patrimonio cultural e histórico del pueblo de Puerto Rico.

Lamentablemente, estas valiosas colecciones no están recibiendo la atención que merecen, ni en cuanto a su conservación, ni en cuanto a su acceso, estudio y disfrute por nuevas generaciones de puertorriqueños. Por otro lado, se siguen produciendo tesoros en nuestro país: maravillosas obras de arte; reveladoras investigaciones sobre figuras y momentos clave de nuestra historia aún poco conocidos; penetrantes estudios sociohistóricos; atrevidas propuestas pedagógicas; y muchos otros tesoros en gestión, según evidencian las propuestas que se reciben casi a diario en la FPH. Estos muchos tesoros actuales y posibles también merecen atención, conservación y estudio. Somos afortunados, desde luego; pero también estamos en peligro. En peligro de perder tesoros que no usamos, que no guardamos, que no guardamos bien, o que no apoyamos como se merecen.

Ha sido y debe ser motivo de preocupación para todos el deterioro o desaparición de algunos de los irremplazables archivos de la WIPR, que recogen décadas del quehacer cultural, la vida deportiva y el devenir histórico de nuestro país. Hay que preservar—lo cual suele implicar digitalizar—los valiosos archivos que tenemos, y seguir añadiendo a ellos adicionales tesoros. Es necesario seguir investigando, a menudo con nuevas perspectivas, y compartir hallazgos sobre personajes y sucesos significativos pasados y presentes. Con tal propósito, y gracias al apoyo generoso de la Fundación Fonalledas y la Fundación Flamboyán, la FPH publicará en 2020 el libro póstumo de Arturo Dávila sobre José Campeche y su tiempo, acompañado de una serie de actividades para explorar y dar a conocer su rico contexto sociocultural, telón de fondo de los tiempos presentes.

Asimismo, nos complace grandemente coauspiciar, con otras entidades culturales, la abarcadora exposición “Anarquía y dialéctica en el deseo: géneros y marginalidad en Puerto Rico”, recién inaugurada en el siempre dinámico Museo de Arte Contemporáneo.  

Desde la FPH aspiramos a continuar auspiciando estudios del contexto, vida y obra de tantos intérpretes y transformadores cercanos y lejanos de las polifacéticas identidades puertorriqueñas. Este proyecto incluye--¡cómo no!—las complejas vivencias de la diáspora. Además, vamos a retomar otros tesoros en nuestros archivos, para ponderar su relevancia a nuestro presente y nuestro futuro. Dos botones de muestra: reflexiones sobre ética y responsabilidad en la gestión pública; y factores que unen a los puertorriqueños. Vamos también a revitalizar la Enciclopedia Virtual Bilingüe sobre temas humanísticos de Puerto Rico y el Caribe, uno de los más audaces, ambiciosos y prometedores proyectos acometidos por la FPH.

Todos estos archivos y tesoros de la FPH se guardan gracias a la visión y al esfuerzo incesante de sus anteriores directores, Arturo Morales Carrión, Juan Manuel González Lamela, y César Rey Hernández, solidariamente apoyados por nuestra Junta de Directores. Conservar, ampliar, compartir, y aprender de este rico legado nos corresponde a todos. 

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