Luis E. García Falcón

Punto de vista

Por Luis E. García Falcón
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Nueva oportunidad para las empresas de cara al futuro

¿Cuándo volveremos a la normalidad? Esta es la pregunta que muchos CEO, CFO, HRBP’s, propietarios de empresas grandes, medianas o pequeñas, hasta incluso los mismos trabajadores se hacen ante la pandemia que nos azota a nivel mundial. Sepa que esto nunca volverá a ser lo mismo. Así como cuando ocurrieron los grandes cambios de la agricultura a la industrialización, cuando llegaron los conceptos de prensa y su evolución a la radio, a su vez a la televisión y ahora al internet, el mundo después de todo esto no fue el mismo. 

Para responder su interrogante, lo más inteligente en este momento es ponderar cómo nos ajustamos a esta nueva forma de vivir. No quiero entrar en el área técnica de salud, sino que quiero abonar desde el punto de vista organizacional a cómo poder retomar nuevamente las funciones con el menor impacto posible. En este momento, la ventaja está de nuestro lado, gracias a la tecnología con la que cuentan muchas organizaciones.

El tener que guardar distancia entre empleados crea unos grandes retos en el área laboral, desde el lugar para el disfrute de sus alimentos, los cubículos y los pasillos, hasta el estacionamiento, entre otros. 

Al pensar en esto se nos hace imposible retomar nuestros negocios y comenzar a trabajar de manera efectiva. Por tal razón es que esta nueva oportunidad de negocio es fundamental en este momento histórico. 

La nueva oportunidad es el trabajo a distancia; un concepto ya aplicado de manera normal en muchos países del mundo. Esto no tan solo facilita al empleado trabajar dentro de un ambiente totalmente controlado por sí mismo, sino que también las organizaciones reciben la oportunidad de reevaluar la necesidad de lugares de trabajo tan grandes donde se aglomeran muchos trabajadores en un solo espacio. 

En términos de costos, el resultado es una “situación de gane / gane" o como mejor se conoce en su término anglosajón “win / win situation”. Por una parte, el empleado está en su lugar seguro, donde puede protegerse del contacto con compañeros de trabajo y minimizar el riesgo de contagio, debido a que el virus puede manifestarse en las personas de manera asintomática. Esto a su vez ayuda a que el empleado cumpla con sus funciones a cabalidad y presente un mayor desempeño laboral.

Por parte de la organización, los costos operacionales bajan, ya que no requieren tener unas instalaciones con capacidad de espacio para que los empleados estén todos en un mismo lugar. Precisamente, los altos costos de planta física que incluyen agua, electricidad, servicios de limpieza y la compra de materiales y equipos, entre otros, dificultan el que las organizaciones puedan aumentar sus ingresos. 

Desde el punto de vista de nuestra realidad actual, se presenta una oportunidad que se debe tomar seriamente en consideración y las nuevas tecnologías nos permiten realizar esta transición sin mayores complicaciones.  

En fin, esta nueva oportunidad de negocio es y será nuestra manera de estructurar las organizaciones de cara al futuro. Los que no tomen esta nueva ola, se quedarán rezagados. El mundo es otro, aunque hasta para mí sea todavía razón de resistencia; el cambio llegó y llegó para quedarse. 


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