Adrianne G. Tossas Cavalliery
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¿Otro María?: No

La formación de huracanes tan fuertes como Harvey, Irma y María en una misma temporada ciclónica es señal inequívoca de los cambios climáticos. Sin embargo, todavía hay una desconocimiento sobre cómo nuestros hábitos cotidianos se relacionan con el calentamiento global.

Nuestra sociedad, basada en una economía de consumo, acostumbra comprar, usar y desechar, para rápidamente adquirir más bienes sin pensar en las consecuencias. Estas acciones son las principales responsables de nuestros problemas ambientales. Irónicamente, al recuperarnos de la devastación causada por María contribuimos directamente a producir huracanes más fuertes y frecuentes en el futuro.

Aprovechemos la oportunidad que brinda este periodo de reinvención para planificar estilos de vida sostenibles que aseguren nuestra subsistencia. Aquí algunas sugerencias:

Evitar depender de fuentes de energía no renovables. El dióxido de carbono liberado al producir energía eléctrica es uno de los principales gases de invernadero. Ahora que el precio de los sistemas fotovoltaicos es más accesible, consideremos esta opción de energía limpia. Además, tras la inversión inicial, será una factura menos que pagar.

Reducir el uso excesivo de botellas de agua plásticas. El 90% de las botellas de agua termina en vertederos, donde no se degradan por cientos de años. Es preocupante que, debido a la falta de servicio de agua potable, se haya disparado el consumo de agua embotellada. Hay que reciclar todo este plástico y, tan pronto recuperemos el servicio público, acostumbrarnos a llevar agua en botellas reusables.

Distinguir entre materia orgánica y basura. Las hojas, ramas y troncos caídos con los vientos huracanados deben separarse de los escombros. Así alargamos el tiempo útil de los vertederos, rescatamos algo de esa madera o fomentamos el reciclaje de nutrientes. Protejamos a los árboles que sobrevivieron y sembremos más, para recuperar la cobertura vegetal de nuestra bella isla tropical.

No queremos más huracanes como María; ¡actuemos conscientemente para prevenirlos!

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