Rafael Cox Alomar

Punto de vista

Por Rafael Cox Alomar
💬 0

¿Pedro Pierluisi?

La reinserción de Pedro Pierluisi a la escena política como sucesor del gobernador saliente amerita, sin dudas, el más estricto de los escrutinios. 

Sobre la figura de Pedro Pierluisi, a quien me enfrenté en la elección de 2012 por la comisaría residente, se ciernen luces y sombras. 

Pedro Pierluisi, a diferencia de algunos de sus más altisonantes correligionarios, es ante todo un político pragmático capaz de allegarse la confianza de propios y ajenos. Y aunque estadista, comparte con el resto del espectro político igual desidia contra Donald Trump, las leyes de cabotaje y las políticas más retardatarias del Partido Republicano. 

De su paso por la vida pública no se desprende historial de corrupción. Así las cosas, parecería que cuenta con suficiente experiencia, credibilidad y madurez para lograr importantes concertaciones con la oposición política y civil de cara a los próximos 17 meses. 

El talón de Aquiles de Pierluisi es su rol de autor intelectual de Promesa y su relación casi simbiótica con la tan impugnada Junta de Control Fiscal --- la cual está enfrentada en los tribunales federales contra el propio gobierno de Puerto Rico (que Pierluisi gobernaría). 

¿De advenir a La Fortaleza de qué lado estaría Pierluisi? ¿De la Junta o del país? ¿Cuál sería su estrategia para enfrentar la Junta? ¿Combatirla con valentía o allanarse con sumisión? ¿Continuar con los litigios contra la Junta o desistir de ellos? ¿Acceder a la rebaja en las pensiones? ¿Permitir el naufragio de los municipios? ¿Abrirle las puertas de par en par a un monitor colonial que continúe diluyendo nuestro propio ordenamiento gubernamental? ¿Se le va a enfrentar a Trump o va a jugar el triste rol de apologista?   

Para Pierluisi, de ser nominado por el gobernador saliente a la Secretaría de Estado, el desafío inmediato será sobrevivir el requisito constitucional de consejo y consentimiento en Cámara y Senado porque ese proceso lo controla férreamente su némesis, Thomas Rivera Schatz. 

Si Rosselló nomina a Pierluisi y envía su nombramiento a Cámara y Senado y allí Rivera Schatz se lo cuelga, la sucesión irá a parar a la secretaria de Justicia. Si Rosselló, invocando la enmienda de 2005 a la Ley 7 de Sucesión, nomina a Pierluisi y obvia el rol de las cámaras legislativas el asunto con toda certeza irá a parar al Supremo. Y si Rosselló echa para atrás y se queda, violando la palabra empeñada, la cosa volverá a las calles de forma aun más violenta. Somos hoy, como consecuencia de la inmadurez y temeridad del gobernador, un país a la deriva.

Otras columnas de Rafael Cox Alomar

jueves, 19 de septiembre de 2019

¿Será Puerto Rico el Estado 51?

Varias preguntas complejas dejan al descubierto el cruel engaño del cual ha sido víctima el pueblo de Puerto Rico por demasiados años, argumenta Rafael Cox Alomar

miércoles, 21 de agosto de 2019

Ante el espejo de Italia

El caótico escenario italiano guarda estrechas similitudes al nuestro. Giuseppe Conte, al igual que Wanda Vázquez, nunca ha sido político

viernes, 9 de agosto de 2019

¿Constitucionalistas o golpistas?

El licenciado Rafael Cox Alomar condena la pretensión del liderazgo novoprogresista para sacar de la gobernación a la licenciada Wanda Vázquez

martes, 6 de agosto de 2019

Un gobernador en receso no existe

El profesor de derecho Rafael Cox Alomar expone que La tesis de Pedro Pierluisi no se corresponde con la intención de los constituyentes porque en nuestro ordenamiento no existe la figura del gobernador de receso

💬Ver 0 comentarios