Emilio Pantojas García

Tribuna Invitada

Por Emilio Pantojas García
💬 0

Peleas partidistas y el reto de promover un cambio

Mientras la crisis se profundiza, la pelea chiquita de la kakistocracia bipartita se agudiza. Tanto el Partido Popular Democrático (PPD) como el Nuevo Progresista (PNP) son colectividades divididas y desgastadas. Ninguno cuenta con la coherencia y solidez organizativa necesaria para inducir y dirigir un cambio como el que se necesita en medio de esta crisis histórica.

La incompetencia demostrada por el PNP y su descrédito en Washington, evidenciado por las revelaciones del libro de Omarosa Manigault, lo inhabilita para impulsar la estadidad como solución a la crisis. Asimismo, las divisiones y peleas intestinas del PPD y el descrédito del Estado Libre Asociado en Washington lo imposibilitan para impulsar cualquier cambio de estatus o de política social y económica de envergadura. La kakistocracia que dirige la colonia y los partidos que la regentan han tocado fondo. Se pelean por repartirse un imaginario botín federal que cada vez se aleja más por su comportamiento corrupto y su incompetencia. Esta pelea me recuerda un refrán de mi niñez que describía las rencillas intrascendentes: ¡Se matan dos por una bola de pegao!

Lo que no puedo explicarme es cómo la facción soberanista o libre asociacionista del PPD, que dice promover un cambio, sólo aspira a quedarse con el carapacho de un partido desgastado y desacreditado. Los soberanistas no parecen ser mayoría en el PPD, pero en vez de seguir los pasos de Luis Muñoz Marín y crear una organización que sirva de plataforma de lanzamiento a un nuevo partido, quieren agudizar la crisis del partido para quedarse con el carapacho. O, como me dijo un líder del PPD, quedarse con la marca, como si se tratara de una bebida gaseosa o un jabón.

También me es difícil creer que el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) no tenga la vocación para llenar el vacío que crea la crisis en este momento. Veo sólo dos posibles explicaciones, aunque debe haber más. Primero, que el PIP no ha logrado superar el rol de “fiscal del pueblo” y el electorado no apoya sus candidatos a la gobernación y las alcaldías, aunque sí a sus legisladores por acumulación. Segundo, que en este momento de devastación, el “pueblo” parece abrazarse a las ayudas federales y la emigración como tabla de salvación, aferrándose a la “ciudadanía americana”. Como durante la gran depresión de los años treinta, “el americano” se proyecta como el “rescatador”, más que como el “opresor”, aunque en el proceso nos humille e insulte.

Pocos movimientos han surgido como voz alternativa en medio de la crisis y algunos se centran en un solo tema. Son los llamados “single issue movements” o movimientos de una sola causa: ambiente, género, sindicalismo, deuda, etc. No obstante, si las elecciones pasadas sirven de barómetro, es claro que en Puerto Rico hay un movimiento de realineamiento político. La reducción de la tasa de participación electoral, la no inscripción de electores jóvenes, el voto sin precedentes a favor de candidaturas independientes y nuevas caras sugieren la necesidad de nuevas organizaciones capaces de capturar el descontento con la kakistocracia.

Son tiempos de crisis, lo viejo no muere y lo nuevo no nace. El reto es promover el cambio. El conservadurismo y oportunismo de los políticos de carrera no son la respuesta adecuada. En vez de matarse por una bola de pegao, hay que tratar de crear una alternativa de país que aún está por imaginarse. “El reino de los cielos es de los valientes” de los cobardes y oportunistas no se ha escrito nada.

Otras columnas de Emilio Pantojas García

sábado, 30 de junio de 2018

Asolados y desolados

El profesor Emilio Pantojas expone que los más vulnerables son realmente ciudadanos desamparados, abandonados a su suerte por el gobierno y los “contratistas” del gobierno.

💬Ver 0 comentarios