Jaime Lluch

Punto de vista

Por Jaime Lluch
💬 0

¿Por qué la indignación en Catalunya?

Es preocupante ver que en Barcelona y otras ciudades catalanas el sentimiento de indignación en gran parte de la población catalana ante la sentencia reciente del Tribunal Supremo español contra parlamentarios y líderes catalanes ha generado algunas acciones (minoritarias) que han causado destrozos. Es importante distinguir entre las protestas ciudadanas que se conducen de forma cívica/constructiva, ya sea a través de acciones de desobediencia civil clásica, o acciones simbólicas, incluso imaginativas, que son una forma de expresión pública (tales como lanzar papel de inodoro, lanzar bolsas llenas de basura, o hacer volar globos que contienen pintura), y acciones poco constructivas por una minoría, usualmente gente muy joven que actúan tarde en la noche y sin una clara orientación política.  

La primera categoría de protesta ciudadana se tiene que proteger en una democracia liberal madura. Por ejemplo, el viernes pasado se celebró una gran concentración en Barcelona de más de medio millón de personas, que habían llegado al centro de la ciudad marchando desde varios puntos del territorio: todo fue perfectamente cívico y pudieron transmitir su mensaje político efectivamente.  Solo tarde en la noche es que hubo vandalismo por unos pequeños grupos mal orientados. Aunque hay que decir que me parece que los medios españoles (TVE, y la prensa madrileña) se han enfocado principalmente en las indiscreciones vandálicas de unos pocos, cuando lo que hay que tratar de entender es a qué se debe que millones de personas se sientan tan indignadas.

¿A qué se debe tanta indignación ciudadana en esa nación dentro de España?  En diciembre de 2018, el rapporteur especial de las Naciones Unidas expresó preocupación sobre el uso excesivo de fuerza el 1ro de octubre del 2017, el día que organizaron un referéndum de auto-determinación. Más recientemente, en mayo 2019, el “United Nations Working Group on Arbitrary Detention” dictaminó que el encarcelamiento durante casi dos años sin derecho a fianza de los parlamentarios era una violación del derecho internacional y el Convenio Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos.  

La sentencia del Tribunal Supremo ahora será apelada pro forma al Tribunal Constitucional de España, pero la última palabra la tendrá el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.  Pero, más allá de lo jurídico, en realidad la indignación masiva se debe a que todo este drama es algo que tenía que resolverse a un nivel político.  Como señaló el propio Tribunal Supremo español la semana pasada: “no nos incumbe ofrecer soluciones políticas a un problema con raíces históricas”.  En ese sentido, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, opinó la semana pasada: “estos parlamentarios catalanes están en la prisión por haber intentado que la gente en Catalunya pudiera escoger pacíficamente su futuro”. 

 El gran economista Albert Hirschman era conocido por su teoría sobre “Exit, Voice and Loyalty” (1970), que es aplicable no solamente al comportamiento de consumidores y mercados, sino también al de naciones y estados. Cuando una sociedad sub-estatal como Catalunya percibe que el estado no le trata justamente, las opciones que tiene son “Voz” o “Salida”. “Voz” normalmente es la primera opción: la búsqueda de un diálogo, o un acomodo constitucional, o meramente la oportunidad de poder expresar sus preferencias. Pero, cuando el estado no viabiliza la alternativa de “Voz,” ese estado va a encontrarse con un tsunami de indignación y lo que va a buscar es “Salida”.

Otras columnas de Jaime Lluch

martes, 5 de noviembre de 2019

La Junta y los economistas

La JCF no es una entidad muy transparente y lo que se ve del récord público es muy limitado. Pero está claro que de los siete miembros de la JCF, solo el Dr. Andrew Biggs es un economista, plantea Jaime Lluch

jueves, 17 de octubre de 2019

¿Cómo nos ve el Supremo?

Los jueces del Tribunal Supremo federal deciden sus casos a base de su identificación personal con los grupos sociales y políticos que serán afectados por los casos que ellos deciden, escribe Jaime Lluch

martes, 15 de octubre de 2019

Catalunya: justicia arbitraria

Jaime Lluch explica por qué el delito de sedición no se configura en el caso de activistas catalanes independentistas

viernes, 4 de octubre de 2019

El autonomismo estático

El caso de Puerto Rico es un enigma: uno esperaría un gran crecimiento en el soberanismo en vista de nuestro status hiper-estático, opina Jaime Lluch

💬Ver 0 comentarios