Alberto M. López Venegas

Punto de Vista

Por Alberto M. López Venegas
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¿Por qué la sismicidad no cesa?

Y siguen los eventos sísmicos.  ¿Por qué?  La respuesta está dentro del planeta, donde todo comienza.  Que haya actividad sísmica en la superficie del  planeta demuestra que está vivo. El calor interno del planeta asume el rol de fuerza motriz y desencadena movimientos de placas tectónicas en la superficie.

Remontémonos  aproximadamente 4.6 billones de años, cuando se formó el planeta.  El calor inicial de su formación, junto con la reacción exotérmica de la cristalización del núcleo interno y el decaimiento radiactivo de los materiales del interior de la Tierra han promovido que el calor migre desde el interior hasta la superficie mediante unas celdas de convección, que, a su vez, generan un arrastre en la base de las placas.  Estas  se mueven, chocan y se deslizan una contra otra, a lo largo de los márgenes entre placas. Esto ha sucedido por lo menos desde los últimos tres billones de años.

En nuestra región está la placa del Caribe. Su movimiento hacia el este resulta en una especie de cuña entre las dos placas fronterizas de América del Norte y América del Sur.  Puerto Rico, situado en una de las microplacas de la zona fronteriza del norte, actúa como área de amortiguación. Por eso tenemos formaciones geológicas y actividad sísmica todo a nuestro alrededor.

El movimiento de las placas no tiene interruptor.  Es  continuo, visto desde una perspectiva de millones de años.  En nuestra región, ese desplazamiento ha creado la formación morfológica actual de nuestra isla, la  que cambia  sin darnos cuenta, excepto cuando su resultado nos despierta o irrumpe en nuestro diario vivir.  No escoge el tiempo. No importaba si era Día de Reyes o Noche Buena. Simplemente la fricción que había en la falla no fue suficiente para mantener en jaque la energía elástica acumulada.  El resto es inevitable. La energía potencial pasa a cinética en un instante y se libera toda la energía que había sido acumulada por cientos o miles de años, causando así las ondas sísmicas que se dispersaron sin discriminar en su camino.

¿Qué son billones y millones de años comparados con nuestra esperanza de vida? Para todos los propósitos vivimos una instantánea en el largo periodo de vida del planeta.  ¿Cuántas veces en el pasado ha hecho ruptura la falla de Punta Montalva?  Muchas, lo único que nadie estuvo ahí para experimentarlo.  En cierto modo, tenemos la mala fortuna que haya hecho ruptura en nuestro tiempo, porque si lo vemos en una escala de miles de años, veremos que terremotos ocurrirán en cada punto de la falla, llenándola completamente.  Así, que seguirá moviéndose, hasta que la fricción vuelva a ganarle al esfuerzo, no haya más terremotos y vuelva a empezar un ciclo nuevo, cuando, sin duda, ya para entonces no estaremos aquí ninguno de nosotros.

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