Eileen V. Segarra Alméstica

Tribuna Invitada

Por Eileen V. Segarra Alméstica
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¿Por qué nos indignamos?

Curiosamente, el lunes 16 de julio de 2019 me encontraba escribiendo sobre desigualdad, polarización y conflicto. Viendo que tanto los niveles de desigualdad como la polarización en la distribución de ingresos en Puerto Rico continúan en aumento, me ayuda a entender lo que está pasando, aunque esto no merme el dolor y la indignación que siento.

La polarización se refiere al grado en que los individuos se sienten más identificados con su grupo social, es decir, al grado en que nos más identificamos más con nuestros “iguales” mientras nos sentimos más diferenciados de los “otros”.

A los que se preguntan por qué la indignación en la calle a consecuencia de un chat, es porque el mismo puso al descubierto esas diferencias. La diferencia entre “ellos”, los que controlan el poder y se benefician del mismo, versus “nosotros” el pueblo. El chat colmó la copa al recordarnos a “ellos”, los funcionarios en el COE, que luego del paso de María, vivían en aire acondicionado y bien abastecidos, mientras los más afortunados de “nosotros” hacíamos largas filas para abastecernos de gasolina y comida, y los menos afortunados morían por falta de electricidad para respiradores o para mantener su insulina en nevera.

Nos acordaron a “ellos”, los que se reparten los fondos disponibles a través de contratos, versus “nosotros”: los trabajadores con un salario mínimo y derechos menguados, los dueños de pequeños negocios que trabajan día y noche por mantenerse a flote, los que perdieron sus familiares en el huracán, los profesores universitarios que tratan a toda costa de mantener la calidad de nuestra Universidad a pesar de los recortes, y muchos otros que han trabajado arduamente por sacar a Puerto Rico adelante.

En fin, nos recordaron de los sacrificios que se nos exigen mientras “ellos” se benefician. Es de ahí que estalla la indignación, la que se magnifica ante el sentido de desasosiego y abandono.

El pueblo clama a gritos la renuncia del gobernador, pero no nos engañemos. No basta con un cambio de gobierno que nos traiga otra manada del color que sea. Se necesita una verdadera reformulación de la estructura económica y gubernamental del país. No podemos seguir ignorando la raíz del conflicto, el grado de desigualdad y polarización en Puerto Rico.

Necesitamos crea una economía que brinde posibilidades a todos, más allá de la válvula de escape de la emigración. Es imperativo moverse a una política pública que propenda a mayor equidad y movilidad social a través de un sistema de educación que garantice a todo niño una educación de calidad y a todo joven acceso a una educación postsecundaria. Una política que asegure un acceso justo a servicios médicos adecuados. Una política que fomente el desarrollo de nuestros pequeños y medianos comerciantes.

La formulación de estas políticas requiere estructuras de gobierno transparentes y participativas. Estas transformaciones, asu vez, requieren que la sociedad civil se una en busca de consensos.

Pero el “nosotros” también es complicado y conflictivo. Incluye a los que protestan en la calle pacíficamente, a los que protestan con violencia, a los que sin protestar desean un cambio, a los que se resignan al estatus quo y también a los policías enfrentando las protestas. Todos hemos sido agraviados. Como pueblo, nos ha sido difícil zanjar nuestras propias diferencias. Tal vez en medio de este caos surja la oportunidad de poder poner nuestras diferencias a un lado y comenzar realmente un nuevo proyecto de país.

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