Mariel González Mendoza

Desde la Diáspora

Por Mariel González Mendoza
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Por qué nos vamos los médicos de Puerto Rico

Soy una doctora puertorriqueña en Florida. En el año de 1999 me trasladé a Pennsylvania a hacer la residencia en medicina de familia y decidí quedarme en Estados Unidos porque, basado en experiencias previas como estudiante en la Escuela de Medicina de la UPR  y como paciente, entendía que al regresar a la Isla me iba a encontrar con un sistema de salud ineficiente, desorganizado, fragmentado y estresante.

Mi familia aún vive en la Isla y utiliza los servicios médicos de allá. Es a través de ellos y de otros colegas puertorriqueños que se han trasladado a Florida en busca de mejores condiciones de trabajo que escucho las historias de lo ineficientes, complicados y fragmentados que continúan siendo los servicios de salud en la Isla tanto para los pacientes como para los médicos.

En un reciente artículo de El Nuevo Día titulado “Bajo análisis reformulación de Salud: Lupa a enjambre en área de salud”, se citan unas expresiones hechas por Yolanda Cordero, directora de la Escuela Graduada de Administración Pública de la UPR, en las que ella explica que “el área de la salud en Puerto Rico está enmarcada en un complejo sistema público altamente fragmentado, lo que resulta en ineficiencia, duplicidad y competencia por los recursos, ya sea federales o estatales”.

El artículo también cita a la doctora Eileen Segarra Almestica, profesora del Departamento de Economía de la UPR, quien dice lo siguiente: “Podríamos tener una población más saludable con lo que se invierte, si fuera un sistema menos fragmentado y más eficiente”. Ambas expresiones coinciden con mis impresiones sobre el sistema de salud puertorriqueño.

La deficiente comunicación que existe entre proveedores de servicios médicos en Puerto Rico (entiéndase entre médicos primarios, especialistas, hospitales, farmacias, laboratorios clínicos, centros radiológicos) es una situación que contribuye a la fragmentación y duplicidad de servicios, a un uso inadecuado de los fondos destinados al área de la salud y a un proceso de prestación de servicios que resulta extremadamente agotador (largas esperas para los pacientes y largas horas de trabajo para los médicos y otros profesionales de la salud).  

Por otra parte, la implementación y ampliación de una tecnología de comunicación más moderna y eficiente entre proveedores de servicios médicos que garantice el fácil acceso a información necesaria para prestar un servicio adecuado, a tiempo y más eficiente, mediante el uso de expedientes y programas electrónicos que se comuniquen entre sí, resultaría en importantes beneficios para el sistema.

Otro asunto a destacar es el hecho de que muchos médicos se ven en la necesidad de tener que atender más pacientes de los que pueden manejar eficientemente. Esto se debe usualmente a dos razones: 1) la existente escasez de médicos, y 2) la injusta compensación que reciben por parte de los seguros médicos.

Sugiero entonces que se persiga modernizar y ampliar la tecnología de comunicación entre proveedores, que los seguros médicos asignen a los médicos una compensación más justa y apropiada, y que se adopte el uso de physician extenders (profesionales de la salud adiestrados para atender pacientes bajo la supervisión de un médico), modelo que en Estados Unidos se ha utilizado para aumentar el acceso a los servicios médicos en áreas con escasez de galenos.

Dichas mejoras en las áreas de comunicación, compensación y acceso a los servicios médicos contribuirían a largo plazo a que el sistema de salud en Puerto Rico funcione más eficientemente, a que tanto médicos como pacientes se sientan más complacidos con el sistema, y motivaría a los profesionales que están considerando irse, a los nuevos médicos y a los que ya nos fuimos, a querer ejercer en la Isla.

Mi deseo es que algún día Puerto Rico pueda disfrutar de un sistema de salud ejemplar y que no tengamos la necesidad de irnos a otro lugar a buscar mejor calidad de servicios como pacientes, o mejores condiciones de trabajo como médicos.

Quiero por este medio expresar mi deseo de aportar mi tiempo y mis ideas al esfuerzo por mejorar la calidad de los servicios médicos y de las condiciones de trabajo de los médicos en Puerto Rico. 

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