Esteban Pagán Rivera

Prórroga

Por Esteban Pagán Rivera
💬 0

Post-mortem del Puerto Rico Football Club

Esta vez no me comí el cuento. Cuando el Puerto Rico Football Club (PRFC) anunció la pasada semana que retiraría su equipo del campo del 2018 y que “reduce sus operaciones” en la isla, me invadió una sensación de déjà vu con lo experimentado en el 2012.

Ese año, los Islanders de Puerto Rico anunciaban que, tras nueve temporadas activos, recesarían en el 2013 en lo que encontraban más inversionistas. En ese entonces, el presidente del club, Andrés Guillemard, prometió que la franquicia regresaría más fuerte. Pero todo quedó en palabras.

No veo al PRFC regresando al terreno en el 2019. El huracán María destruyó el estadio Juan Ramón Loubriel, y eso se combinó con las enormes pérdidas económicas del club, cuyo dueño es el enebeísta Carmelo Anthony.

El PRFC nunca pudo enamorar a la afición futbolística en la isla, una que ha demostrado ser capaz de llenar el Loubriel, tanto con los Islanders como con la Selección Nacional.

Es un caso curioso, pues a nivel administrativo, el PRFC puso la vara alta en comparación con otras franquicias deportivas en la isla. Fuera de la cancha, el equipo brilló con un ejemplar uso de redes sociales, buena publicidad en los medios y hasta logró un acuerdo de transmisión de todos su partidos con WAPA 2.

Pero fue en el césped que se quedaron cortos. Al PRFC —contrario a los Islanders en sus últimos años— se le amontonaron las derrotas. Al fanático puertorriqueño no le gusta perder, y para colmo fueron malacostumbrados por unos Islanders exitosos en el terreno pero con lagunas a nivel administrativo. Eso resultó en gradas vacías para el PRFC, y me consta que esa fue una de las grandes frustraciones del presidente del club, el estadounidense Tom Payne, quien nunca pudo alcanzar sus metas en cuanto a la asistencia.

El huracán María destrozó el Loubriel, pero también terminó de explotar la burbuja del deporte profesional en una isla en la que cada vez hay menos dinero. Los diferentes torneos profesionales han hecho sus ajustes y es claro que nada será como antes.

Y eso incluye al fútbol. Si el Puerto Rico antes de María apenas podía sostener una franquicia profesional, no hay razón para pensar que un proyecto similar podría sobrevivir en el panorama actual. El que quiera invertir en el fútbol de la isla, que lo haga en una buena liga semiprofesional que ayude a desarrollar a nuestros jugadores.

Otras columnas de Esteban Pagán Rivera

jueves, 13 de septiembre de 2018

El encanto de las ventanas de FIBA

Cuando hace un par de años la FIBA anunció que cambiaría su formato de clasificación a su Mundial a uno de “ventanas”, muy parecido al que la FIFA usa en el fútbol, fueron muchos los que pusieron el grito en el cielo.

jueves, 23 de agosto de 2018

Carlos Arroyo: inmune al paso del tiempo

En lo que fue su tercer partido en igual número de noches, Carlos Arroyo desafió el tiempo por sus Cariduros de Fajardo en el partido de eliminación ante los Capitanes de Arecibo la noche del martes.

💬Ver 0 comentarios