Gerardo J. Bosques Hernández

Punto de Vista

Por Gerardo J. Bosques Hernández
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Precauciones ante la entrada en vigor del nuevo Código Civil

La aprobación de un nuevo Código Civil en Puerto Rico trae consigo importantes cambios sustantivos que ameritan ser estudiados de forma rigurosa. Se trata de un nuevo derecho privado, que recoge normas del anterior código, normas jurisprudenciales y, a su vez, realiza importantes modificaciones. Sin embargo, igual rigurosidad debe observarse con relación a la temporalidad de este nuevo Código Civil. La temporalidad puede evaluarse desde varias perspectivas. En esta columna atenderé la entrada en vigor y el estado de derecho durante el vacío normativo, llamado vacancia legal (vacatio legis).

La vacatio legis es el periodo de tiempo que transcurre desde que el proyecto culmina el trámite legislativo, convirtiéndose así en ley, hasta que entra en vigor. En la mayoría de los casos, una vez una ley es aprobada, su vigencia es inmediata, en cuyo caso no existe la vacatio legis. Sin embargo, hay medidas que, debido a su envergadura, requieren de un tiempo determinado para entrar en vigor. La cantidad de tiempo puede variar por criterios, entre ellos la magnitud de los cambios, la necesidad de adaptar procesos administrativos, judiciales o extrajudiciales o, ya bien porque el legislador estime que se requiere un tiempo para que la comunidad jurídica y la sociedad en general conozcan las nuevas normas. Estos no son los únicos criterios a considerar y la cantidad de tiempo descansa en la discreción del legislador.

En el caso de un nuevo Código Civil son múltiples los factores que están presentes para que se disponga de un vacatio legis amplio, uno que permita a todos y todas las puertorriqueñas entender el nuevo ordenamiento civil. Requerirá de unos esfuerzos monumentales en la educación jurídica continua. No solo los abogados y abogadas se verán afectados en este proceso, sino los jueces, los registradores y los estudiantes de derecho, entre otros. Pero creo que más importante que la clase togada, es que las y los ciudadanos comprendan las normas que regirán sus relaciones privadas. En el caso del nuevo Código Civil de Puerto Rico, el Artículo 1820 establece que comenzará a regir a los 180 días después de su aprobación. Opino que es un término sumamente corto dada la naturaleza del Código Civil. No hay historial legislativo que sustente un plazo tan corto. La exposición de motivos se limita a hacer una mera mención de los 180 días sin más justificación.

Resulta razonable en esta etapa del proceso calcular cuándo entrará en vigencia este nuevo Código Civil. Repasemos: el Senado de Puerto Rico aprobó con enmiendas el Proyecto de la Cámara 1654 el lunes, 11 de mayo de 2020. El jueves, 14 de mayo de 2020 la Cámara de Representantes concurrió con las enmiendas del cuerpo hermano. Así, es de esperarse que en los próximos días el proyecto llegue al poder ejecutivo para la consideración de la gobernadora. Debemos apuntar que la gobernadora, por disposición de ley, tiene diez días para firmar la medida o vetarla, lo que podría ocurriren algún momento entre el 15 y el 25 de mayo. De convertirse en ley el Código Civil, entrará en vigor en algún momento entre el 15 y el 25 de noviembre de 2020. Por lo que estrenaremos Código Civil en algún momento justo después de las elecciones generales y el Día de Acción de Gracias.

Como toda obra humana, el Código Civil tiene aciertos y zonas para mejorar. Sin embargo, la lógica nos dice que las consideraciones y las tensiones típicas de un proceso tan importante deberían darse separadas de las que se generan luego de una elección general. En pleno proceso de transición, preocupa mucho que se le añada un elemento de incertidumbre al tráfico jurídico. Pensemos un poco en ello.

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