Fernando Cabanillas

Consejos de cabecera

Por Fernando Cabanillas
💬 0

Preguntas del Dr. Cabanillas al Task Force de coronavirus

Ya que me ha sido imposible comunicarme con el doctor Segundo Rodríguez Quilichini, director del llamado “Task Force” creado por la gobernadora para combatir el coronavirus, he decidido escribir esta columna, con el fin de pedir que nos aclaren dudas a médicos y pacientes.

Empecemos por las acertadas manifestaciones de uno de los miembros de ese grupo de trabajo, el doctor Humberto Guiot, quien manifestó: “Mientras más muestras hagamos, más positivos esperamos encontrar…Esto no es para crear temor…” Exactamente, ¿y por qué les tomó tanto tiempo entender eso? 

Las guías de los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) fueron liberalizadas hace ya casi tres semanas, exactamente el 4 de marzo, para permitir hacer pruebas diagnósticas a cualquier paciente que su médico, tomando en cuenta la sintomatología, piense que es necesario. ¿Por qué ha sido tan restrictivo el Departamento de Salud? ¿Es que no querían crear pánico? A la larga nos enteramos de todo. Es imposible tapar el cielo con la mano.

Debo felicitar a la gobernadora por adquirir 200,000 “pruebas rápidas”, pero creo que el “Task Force” debió haber explicado qué significa eso. Son pruebas de sangre para medir anticuerpos en contra del virus que causa Covid-19. Hay dos tipos de anticuerpos que medimos y que son capaces de neutralizar el virus: IgM y el IgG. El IgM es el primero que el cuerpo produce, inmediatamente, en reacción a una infección. Este se detecta a partir de siete a diez días de exponernos al germen y permanece detectable en sangre alrededor de un mes. Por tanto, nos indica si hemos estado expuestos a alguna infección muy reciente. Luego del IgM, el cuerpo empieza a producir IgG, el cual dura años en nuestra sangre y es el que nos confiere inmunidad futura a una reinfección con el germen. Un tipo de glóbulos blancos, los “linfocitos B memoria” pueden reconocer el virus si tropiezan con él en un futuro y son capaces de comenzar rápidamente a producir más IgG para combatirlo. La llamada prueba rápida mide tanto el IgM como el IgG en sangre. Si usted da positivo para IgM, pero no para IgG, quiere decir que ha estado en contacto con el virus de siete a 30 días antes. Si es positivo para IgG, y no para IgM, quiere decir que ha estado expuesto en el pasado, hace un mes o más.

La prueba rápida no detecta el virus, sino la reacción al virus, y por tanto si usted da positivo, entonces hay que hacer la prueba de PCR. Consiste en una muestra de la nariz o faringe tomada con una especie de “Q-tip”. Esa prueba sí detecta el virus y nos va a decir si usted está secretándolo al medio ambiente, en cuyo caso usted es capaz de contagiar a otros.

Todo suena fabuloso, ¿no? Claro que sí, sería fantástico si todo funcionara como nos indica el Departamento de Salud. Prueba rápida positiva, próximo paso: prueba PCR. Pero ¿dónde fallamos? Nos han indicado que la prueba del PCR solo se le practica a pacientes hospitalizados. Entonces si usted da positivo para IgM en la prueba rápida, y está en casa con síntomas leves, ¿qué debe hacer? La respuesta oficial es quedarse en casa tranquilo en cuarentena por 14 días, pero ¿no sería más lógico hacerle el PCR, especialmente a los que dan positivo para IgM, para determinar si debe permanecer en cuarentena? ¿Y qué me dicen de los que han estado en contacto con alguien diagnosticado con coronavirus, digamos, siete días atrás? ¿Se deben hacer la prueba rápida o el PCR? Como ven, son muchas las preguntas y pocas las contestaciones, pero para eso es el “Task Force”, para ayudar a orientar a la comunidad y a los médicos.

No debemos confundir “las pruebas de Carmen Yulín” que se hacen tipo servi-carro por un acuerdo con los laboratorios Quest. Esa prueba es un PCR y requiere una orden médica y un resultado negativo para influenza y micoplasma. Eso me sugiere que no es para detectar el virus en pacientes asintomáticos. Este es otro ejemplo de un área donde el “Task Force” puede ayudar, coordinando las diferentes pruebas y el análisis de sus resultados.

Y ya que estamos hablando del “Task Force”, ¿no les parece que 12 personas son demasiado? Ayer me informaron que añadieron tres personas más para un total de 15. ¿Qué desventajas tiene eso? Es la diferencia en agilidad entre un crucero transatlántico versus un botecito pequeño de carrera. ¿Cuál cree usted que es más ágil?  Sugiero que dividan el “Task Force” en cuatro subcomités de tres personas cada uno, según las especialidades de sus miembros. Por ejemplo, pueden crear un grupo para estudiar la epidemiología, incluyendo la prevalencia, y otro para educar al pueblo. Dicho sea de paso, debieran reservar varios miles de estas pruebas para evaluar personas asintomáticas en distintos puntos de la isla, algo que me parece crítico. Eso nos daría una idea de cuánto se ha diseminado y dónde está ese virus. Se puede incluso escribir una propuesta federal para conseguir fondos con el fin de hacer ese estudio.

Espero que el tamaño del “Task Force” no represente otro ejemplo más del cuento del comité organizado con el fin de diseñar un caballo perfecto. Fueron tantas las opiniones y sugerencias, que, al juntarlas todas, terminaron diseñando un animal que parecía más un camello que un caballo.

Por último, considero que uno de los primeros asuntos que el “Task Force” debe investigar, y presumo que lo estará haciendo, es el brote en el Hospital de Veteranos. Ellos no tienen jurisdicción para acceder al hospital, ya que es una instalación federal, pero debieran exigirle a la administración del centro que revele si hay posibilidad de que se esté transmitiendo de un paciente a otro dentro del mismo hospital, o si son casos independientes, adquiridos en la comunidad. ¿Están rastreando los contactos de esos enfermos? El Hospital de Veteranos tiene una obligación moral con Puerto Rico. No se les puede excusar alegando confidencialidad de los pacientes.

¿Se atreverán la gobernadora y el “Task Force” a confrontar a los federales con este asunto?

Otras columnas de Fernando Cabanillas

domingo, 29 de marzo de 2020

New York: la tormenta perfecta

A partir del 24 de marzo, comenzó la transmisión comunitaria en Puerto Rico. Eso es preocupante, pero mi predicción es que nuestra epidemia no va a alcanzar las dimensiones de Nueva York o Italia, escribe Fernando Cabanillas

miércoles, 25 de marzo de 2020

¿Cómo evitar y cómo tratar el COVID-19?

¿Qué medicamentos se han probado sin lugar a duda como eficaces en contra de COVID-19? La contestación es simple: ninguno, subraya el doctor Fernando Cabanillas

domingo, 22 de marzo de 2020

Amor en los tiempos del coronavirus

Si usted es un buen puertorriqueño, quédese en casa y no salga a menos que sea estrictamente necesario. Y de tener que hacerlo, mantenga al menos seis pies de distancia con otras personas, dice Fernando Cabanillas

💬Ver 0 comentarios